Presidente del Sevilla asume responsabilidad por exclusión de Sergio Ramos y aborda crisis institucional
Jos� Mar�a del Nido Carrasco, presidente del Sevilla, analiz� la actualidad del equipo, que est� a tres puntos del descenso, en una entrevista en el programa '…
José María del Nido Carrasco, presidente del Sevilla FC, concedió una extensa entrevista en el programa 'La Jugada de Sevilla' de Canal Sur, donde abordó la delicada situación del club, actualmente a tres puntos de la zona de descenso. El dirigente se refirió a múltiples temas, incluyendo la posible venta del equipo, su continuidad en el cargo y, de manera destacada, la decisión de no reintegrar al defensa Sergio Ramos al conjunto hispalense.
Sobre el futuro del experimentado futbolista, Del Nido Carrasco fue categórico: "La decisión de que no juegue en el Sevilla es mía". El presidente argumentó que existía una incompatibilidad, dado que Ramos podría convertirse en dueño del club como parte de un grupo inversor. "Era incompatible que se pudiera convertir en dueño del Sevilla y que estuviera jugando en el Sevilla. Se podía dar la circunstancia de que el dueño del Sevilla estuviera entrenado por Almeyda", explicó. Además, señaló que, a pesar de no tener límite salarial, el jugador no podría haber actuado gratuitamente.
Respecto al proceso de venta del club, el presidente confirmó tener conocimiento, a través del entorno de Ramos, de que se ha suscrito un proceso para comenzar una 'due diligence' (auditoría previa a una compra). Sin embargo, se desvinculó personalmente de las negociaciones: "Yo no tengo nada que ver en el proceso de venta y no sé lo que puede durar". Añadió que su permanencia en la presidencia tras una eventual compra es incierta.
En el ámbito deportivo, Del Nido Carrasco expresó su preocupación por el descenso, aunque mantiene la confianza en revertir la situación. Reafirmó su apoyo absoluto al entrenador Matías Almeyda: "La confianza en Matías Almeyda es absoluta. Con Matías hablo todos los días… es la persona ideal para dirigir el Sevilla". Reconoció las dificultades económicas del club, destacando los recortes de gastos realizados ante la ausencia de ingresos por Champions League.
El presidente también se refirió a la presión personal que enfrenta, incluyendo los cánticos críticos de parte de la afición. Hizo una distinción entre las consignas que piden su salida y aquellas que desean su muerte, estas últimas las condenó rotundamente. Admitió tener dudas sobre su continuidad: "Muchas noches cuando me acuesto la cabeza me dice si me merece la pena seguir en el Sevilla". No obstante, afirmó sentirse con fuerzas para continuar por responsabilidad y sevillismo.
Finalmente, al ser cuestionado sobre un posible fracaso en su gestión, delegó la valoración a terceros y aseguró que sus decisiones han estado orientadas a garantizar la supervivencia institucional del club.
