Sargazo reaparece en costas de Chelem y Progreso; autoridades refuerzan limpieza
El sargazo volvió a aparecer en la costa de Chelem, Progreso y autoridades ya reforzaron labores de limpieza para evitar que invada las playas. Las brigadas tr…
La costa de Chelem, en Yucatán, registra un nuevo arribo de sargazo, fenómeno que también afecta a Progreso. Ante esto, las autoridades municipales han reforzado las labores de limpieza en las playas para evitar la invasión de esta macroalga y mitigar su impacto.
Las brigadas de limpieza trabajan en el retiro del sargazo con el objetivo de proteger al sector turístico, la actividad pesquera y el ecosistema local. Sin embargo, desde las mismas cuadrillas se advierte que la llegada de más cantidades de esta alga podría continuar en los próximos días, lo que complicaría los esfuerzos.
Gabriela Chable, subcomisaria de Chelem, explicó la situación: "Ahorita como comisaría estamos tomando la cuestión, las señoras de barrido han estado limpiando lo que es el sargazo que se produce a través de la erosión del mar… pues ahorita el equipo de barrido que tenemos en la comisaría nos está ayudando, pero no es suficiente". Chable también mencionó que los vientos del norte y la terminal remota influyen en la generación y llegada del sargazo en esta época.
El fenómeno del sargazo es natural en la región, pero su arribo masivo genera consecuencias negativas. Puede afectar la calidad del agua marina, producir malos olores por su descomposición y dificultar las actividades económicas que dependen de la costa.
Ciudadanos de la zona expresaron su preocupación. María Abdala comentó: "Sí, nos afecta, aparte de eso, el olor, el turismo, viene la gente a bañarse, ya no se puede bañar porque esto la verdad es un olor muy feo y da picazón el sargazo". Por su parte, José Xoolo señaló: "Es primera vez que baja así tanto sargazo, es primera vez que cae acá en la playa, no había caído nada así", indicando una percepción de intensidad inusual en este evento particular.
Históricamente, la arribazón de sargazo es un fenómeno recurrente en el litoral yucateco, con los meses de mayor intensidad concentrados tradicionalmente entre abril y agosto. Las autoridades continúan con las acciones de limpieza para mantener las playas y reducir el impacto ambiental en la costa mientras se monitorea la evolución del fenómeno.
