Factométrica y la encuesta de rendimiento de los gobernadores
Las encuestas, unas sí y otras no por su contundencia, nos ofrecen una lectura muy amplia de lo que realmente acontece. Muchas de ellas, podemos decir que son honestas con la labor que realizan,...
Las encuestas, unas sí y otras no por su contundencia, nos ofrecen una lectura muy amplia de lo que realmente acontece. Muchas de ellas, podemos decir que son honestas con la labor que realizan, máxime porque se refleja en los resultados obtenidos. Es verdad, cada vez aparecen y figuran más metodologías que, de cierta forma, confunden o nublan el panorama en esa lógica de las circunstancias. Es lamentable ver, en algunos casos, instituciones tan mediocres como el caso de Massive Caller, que es evidente que se vende al mejor postor, sobre todo cuando hay un conflicto de intereses. Veamos el claro ejemplo de la elección presidencial, en la que Massive declaró irresponsablemente el triunfo de la oposición en cinco entidades. El problema es que no solo se quedó corta, sino que falló e hizo el papelón de su vida en ese estrato cuantitativo.
En ese vaivén de mediciones, evidentemente, existen otras que, de forma categórica, se robaron los reflectores por su exactitud y profesionalismo en los que plasman sus estudios cuantitativos. En lo personal, nos hemos asegurado de revisar aquellas que, con menor margen de error, se acercan a la realidad, pese a que los gobiernos estatales sigan atravesando retos y desafíos mayúsculos. Y cuando la población responde respecto a su labor, contesta y se asegura de que su opinión sea tomada en cuenta. Una de esas metodologías, que de un tiempo para acá se volvió confiable, es Factométrica, que hace estudios demoscópicos para el diario nacional El Heraldo de México. No hablamos de cualquier cosa, sino de parámetros que hemos aceptado como contundentes y precisos. Algo similar realizan otras instituciones; sin embargo, nos basamos en esta por la cantidad de rubros que se califican y que son atribuibles para promediar una ponderación.
Se miden tópicos de seguridad, educación, deporte, programas sociales, movilidad, salud y cercanía con las causas que aquejan al pueblo. Eso, como dijimos, involucra a todos los gobernadores que, bajo su desempeño, son evaluados bajo la lupa del escrutinio público. Inclusive, esos desaciertos o desempeños se han hecho extensivos ahora que vemos mes con mes la publicación de los registros de labores. En todos los aspectos, por ejemplo, la administración de Ricardo Gallardo es calificada como la mejor. Tiene, en una escala del 1 al 100 por ciento, 67.8% de respaldo ciudadano. Para no ir más lejos, se ubica en la primera posición del ranking. En segundo lugar, está Samuel Torres, que ha traído modernidad al enclave de Nuevo León.
Quienes también se destacan por su labor son los gobernadores de Chiapas y Puebla. El primero, por ejemplo, se ha puesto en los reflectores de la prensa por la incorporación de las Universidades Rosario Castellanos, que cada vez se va multiplicando bajo la tutela de Eduardo Ramírez. En ese orden, desde luego, le sigue el mandatario de Puebla con una aprobación del 55%. Habrá que decir que a él, que le apostó al desarrollo a través del Plan México, le están dando resultados, sobre todo ahora que las condiciones de seguridad han ido a la baja de acuerdo con el Secretariado Nacional de Seguridad Federal. Precisamente, Alejandro Armenta, por aire y por tierra, vigila el mayor terreno posible para garantizar la paz, inclusive dando a conocer datos de disminución de los delitos de alto impacto.
De igual forma, también con una disminución en los delitos de alto impacto, podemos citar a la entidad de Michoacán, de Alfredo Ramírez Bedolla. Él, para ser precisos, cuenta con un respaldo ciudadano del 53.8%. Eso se debe en gran medida al trabajo que ha realizado de gestión con la presidenta, incluyendo los Polos de Desarrollo que operarán desde la Zona Bajío. Son, ni más ni menos, elementos de éxito que fortalecen nuestra estructura económica, sobre todo para municipios claves, como el caso de Maravatío, de Mario Pérez. Inclusive, eso registrará un aumento de las inversiones y, por ende, un mayor abanico de oportunidades para generar fuentes de empleo.
En ese ranking, de hecho, también figuran personajes que, hasta hace poco, se sometieron a un referéndum ante la sociedad. Es el caso de Salomón Jara, de Oaxaca, que también se afianza en las primeras posiciones de aquellos que están tipificados como servidores públicos con mayores positivos. Eso, que no deja de ser importante como otras cosas, muchos lo defienden porque ha logrado un cambio. A nuestro juicio, muchísimo de eso se legitimará dependiendo de la encuesta que aplique los cuestionarios. Factométrica, en definitiva, es una de las metodologías de mayor prestigio. Así que, como tal, tiene que ser tomado muy en serio ahora que abundan muchas otras más
Estos son algunos gobiernos que destacan en el arranque del año 2026. Acá, por supuesto, vemos más obra e infraestructura, lo mismo que oportunidades y programas sociales, que es lo más sustancial de las políticas públicas que califica la población civil.
Por: Javier Lozano
