EL DOLOR DE PAGAR LA RENTA
La Suprema Corte de Justicia de la Nación apenas hace unos días – el 19 de febrero – declaró constitucional un decreto del Gobierno de la Ciudad de México que establece que el aumento anual de la...
La Suprema Corte de Justicia de la Nación apenas hace unos días – el 19 de febrero – declaró constitucional un decreto del Gobierno de la Ciudad de México que establece que el aumento anual de la renta de un inmueble no debe superar los índices de inflación. Dice los magistrados que con ello se garantiza el derecho a la vivienda en la gran metrópoli capitalina.
De acuerdo con lo que aprobaron en la Corte, una renta mensual de diez mil pesos, no deberá incrementarse más allá de 400 pesos por año y se eliminarán los incrementos discrecionales de parte de los dueños; es decir, que aumenten los alquileres como se les antoje.
Muy bonito en el papel la decisión de los magistrados, pero la realidad es que las tarifas de las rentas se manejan de manera anárquica y de acuerdo a las zonas donde se encuentre el departamento o casa que nos gustaría alquilar.
Hay otro fenómeno que he detectado: diferencia de costos de arrendamiento según el piso que deseen alquilar. Por ejemplo, un familiar vive en un edificio cercano a Viaducto y el Eje Lázaro Cárdenas; paga diez mil pesos al mes por un inmueble pequeño en el primer piso; sin embargo, en el cuarto piso del mismo edificio, el costo de su espacio rentado es de 18 mil pesos.
Leí que el costo de un departamento de renta puede variar significativamente de acuerdo al piso en el que se encuentre. Los pisos más altos suelen ser más costosos entre un 23 y un 40 por ciento más que una vivienda en la planta baja porque tiene mejor vista, mayor privacidad y menos ruido, más iluminación natural, mayor seguridad, menos plagas.
El precio promedio de un departamento alcanzó los 21 mil pesos en diciembre del año pasado, lo que representó un incremento de entre 12 y 15 por ciento con respecto a 2024, según Mercado Libre Inmuebles. Está visto que rentar en la Ciudad de México es cada vez oneroso, sobre todo en zonas con mayor conectividad laboral.
En colonias de alta demanda, como la Roma, Condesa, Polanco, las rentas superan los 25 mil pesos como mínimo; en Narvarte y Del Valle se han incrementado de manera superlativa y casi alcanzan los mismos costos que en una zona de alta gama. Así que para vivir en las colonias de la Ciudad de México se requiere un ingreso muy superior a los 30 mil pesos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.
Ahora bien, para quienes por diferentes razones – sobre todo económicas – tengan que rentar fuera de la zona céntrica de la metrópolis, en la alcaldía de Tlalpan encuentran departamentos de 13 mil pesos, aunque también hay aquellos que superan los 30 mil pesos, igualmente dependiendo de la zona; en alguna colonia de Ciudad Nezahualcóyotl, el alquiler de viviendas pequeñas o casas los encuentran entre cinco y 12 mil pesos; en cambio, aunque alejada del centro, la alcaldía Magdalena Contreras tiene costos muy altos de renta en algunas de sus colonias, que van hasta los 65 mil pesos.
¿Qué arrendador va a hacer caso de la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para limitar el aumento de rentas a los índices de inflación? Creo que ninguno y miles de nosotros tendremos que seguir pagando el precio que nos pidan y continuar con el dolor de pagar la renta, como el título de la película mexicana de 1960 con Viruta y Capulina, escrita por Roberto Gómez Bolaños Chespirito.

