Reforestación urbana en Puebla: 10 mil árboles para mitigar impacto ambiental
-Expertos avalan el proyecto; pasaron décadas sin que se hiciera una restauración arbórea. CIUDAD DE PUEBLA, Pue.- Los 10 mil nuevos árboles que formarán el ci…
La Zona Metropolitana de Puebla iniciará un proyecto de reforestación urbana con la plantación de 10 mil árboles, una intervención que especialistas califican como la primera restauración arbórea significativa en décadas para esta área de alta concentración poblacional. El plan, impulsado por Alejandro Armenta Mier, busca establecer un cinturón verde con especies endémicas como acacias, fresnos, palo dulce, tronadora y cedros blancos, seleccionados por su adaptabilidad y potencial de crecimiento.
Expertos en ingeniería ambiental, agronomía y biología consultados para este reporte coincidieron en que el proyecto representa un compromiso tangible con el aumento y cuidado de los recursos naturales. La plantación se realizará en el Parque Ecológico, el Centro Integral de Servicios (CIS) y el Parque Juárez, aunque sus efectos ambientales se proyectan a escala metropolitana.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT), esta reforestación constituye una infraestructura verde estratégica con beneficios acumulativos a largo plazo. Mayra Orellana Caballero, titular de la dependencia, detalló los impactos medibles esperados: en calidad del aire, cada árbol puede capturar entre 10 y 25 kilogramos de CO₂ anuales, lo que significa una captura total estimada entre 100 y 250 toneladas por año para los 10 mil ejemplares.
Las hojas actuarán como filtros naturales para partículas suspendidas (PM10 y PM2.5), polvo y metales pesados, mejorando la calidad del aire. Además, se prevé una reducción del efecto de isla de calor urbana entre 1 y 4 grados Celsius, disminuyendo la demanda energética en edificios y mitigando riesgos por olas de calor.
En materia hídrica, las raíces mejorarán la estructura del suelo, incrementando la infiltración y recarga de acuíferos mientras reducen entre un 15% y 30% la escorrentía superficial, aliviando la presión sobre el drenaje pluvial y disminuyendo riesgos de inundación. Para la biodiversidad, se estima un aumento del 20% al 60% en la presencia de aves locales y un fortalecimiento de polinizadores como abejas y mariposas, creando corredores biológicos alineados con la política ambiental federal.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción de Riesgos de Desastres (UNDRR) respalda estos beneficios: estudios globales indican que los árboles urbanos pueden reducir temperaturas máximas mensuales por debajo de los 26°C en el 83% de las ciudades analizadas. A nivel peatonal, el enfriamiento puede alcanzar hasta 12°C mediante bloqueo de radiación y transpiración. En climas como el de Puebla, el uso mixto de especies caducifolias y perennes ofrece aproximadamente 0.5°C más de refrigeración que enfoques con una sola especie.
