Consignas del 8M: La historia de lucha y resistencia detrás de las frases en las pancartas
El Día Internacional de la Mujer, cada 8 de marzo, miles de mujeres salen a las calles para exigir igualdad y denunciar la violencia de género. En estas marcha…
Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres en México y el mundo salen a las calles para exigir igualdad y denunciar la violencia de género. En estas manifestaciones, los carteles y pancartas con consignas se erigen como una forma poderosa de protesta visual, condensando décadas de lucha, resistencia y sororidad. Amnistía Internacional ha destacado que estos carteles feministas son más que simples pancartas; son declaraciones de fuerza que articulan memoria y denuncia.
En un contexto nacional donde, según datos de ONU Mujeres, 10 mujeres son asesinadas al día en México, estos mensajes adquieren una urgencia particular. Frases emblemáticas, nacidas del dolor, la literatura o el activismo, se repiten en las marchas. Detrás de cada una hay una historia que explica su potencia simbólica y su adopción colectiva.
Una de las consignas más contundentes es: "La que quiera romper, que rompa y la que no, que no nos estorbe". Este grito pertenece a Elideth Yesenia Zamudio Solórzano, madre de María de Jesús 'Marichuy' Jaime Zamudio, víctima de feminicidio en enero de 2016. La joven de 19 años, estudiante del IPN, fue lanzada desde el quinto piso de un departamento, presuntamente por un profesor y otro estudiante. Inicialmente catalogado como suicidio, el caso fue reclasificado tras hallazgos de irregularidades. En 2022, el IPN ofreció una disculpa pública a la familia por la revictimización y la falta de seguimiento puntual.
Otra frase que ha traspasado fronteras es "Ni una muerta más", acuñada por la poeta, psicóloga y activista mexicana Susana Chávez Castillo (1974-2011). La consigna surgió en Ciudad Juárez como protesta contra la ola de feminicidios que azotaba la región desde los años noventa. La propia Chávez fue asesinada en esa ciudad en enero de 2011, convirtiendo su frase en un símbolo internacional. Los datos sobre los feminicidios en Juárez entre 1993 y 2010 son elocuentes: 449 víctimas fallecieron por arma de fuego, 140 fueron estranguladas y otras presentaron evidencias de violencia extrema.
El performance "Un violador en tu camino", creado por el colectivo chileno Lastesis en 2019, popularizó globalmente la denuncia "El violador eres tú". La letra señala directamente a las estructuras de poder—jueces, estado y policía—por su complicidad en la violencia sexual y la impunidad.
La literatura también ha aportado consignas perdurables. La escritora y activista Audre Lorde, tras ser diagnosticada con cáncer de mama en 1977, reflexionó: "Mi silencio no me protegió. Tu silencio no te protegerá". Por su parte, el verso final del poema "Y aún así me levanto" (1978) de Maya Angelou, "Me levanto, me levanto, me levanto", celebra la resiliencia frente a la opresión. Angelou, autora de "Sé por qué canta el pájaro enjaulado" (1969), fue una defensora de los derechos civiles.
La experiencia de exclusión inspiró a Virginia Woolf: "No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente". La frase nació cuando se le impidió entrar a una biblioteca universitaria en 1928 por ser mujer. Desde los diarios de Anaïs Nin proviene otra declaración: "Odio a los hombres que temen a la fuerza de las mujeres". Finalmente, la poeta chilena Teresa Wilms Montt (1893-1921) legó un verso contundente: "Cuando trataron de callarme, grité".
Estas frases, nacidas del activismo, la literatura o la resistencia personal, reflejan la lucha colectiva contra la violencia, la desigualdad y el silencio impuesto. Con el paso del tiempo, han trascendido sus orígenes para cobrar fuerza renovada cada 8 de marzo en las voces y pancartas de nuevas generaciones que continúan exigiendo justicia.
