Ebrard presenta resultados de consultas sobre T-MEC; revela consenso del 78.5% a favor del tratado
Mensaje Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon: Muchas gracias. Muy buenos días a todas, a todos. Muchísimas gracias Distinguido Presídium, las repres…
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, presentó los resultados de las consultas públicas realizadas en México para la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). El ejercicio, calificado como el más grande de su tipo en el país, involucró a los 32 estados de la República, 30 sectores económicos, el movimiento obrero y el sector agropecuario.
Según los datos expuestos, el 78.5% de los participantes manifestó estar a favor de que el tratado permanezca, señalando que ha sido positivo para México. Ebrard destacó que este resultado refleja un "consenso nacional" claro sobre la continuidad del acuerdo comercial.
El titular de Economía anunció que, con base en estos insumos, México iniciará formalmente la primera ronda de conversaciones con Estados Unidos dentro de ocho días. Las negociaciones con Canadá están programadas para comenzar en mayo. El objetivo declarado es llegar a las discusiones con un mandato claro derivado de las preocupaciones y propuestas recabadas.
Entre los principales puntos de preocupación identificados en las consultas se encuentran las asimetrías en el mecanismo laboral, la aplicación de medidas unilaterales como aranceles bajo las secciones 232 o 301 de la legislación estadounidense —que según México van en contra del tratado— y la necesidad de certidumbre en las decisiones entre los tres países socios.
Ebrard enfatizó un "sentido de urgencia estratégica" detectado en las consultas, argumentando que Norteamérica no puede darse el lujo de introducir incertidumbre estructural mientras compite con regiones como Asia, donde países como Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam avanzan rápidamente en su integración y ofrecen altos niveles de certidumbre a los inversionistas.
El secretario delineó los tres ejes centrales que México llevará a la mesa de negociaciones: primero, reducir la dependencia de Norteamérica respecto a otras regiones del mundo, ilustrando con ejemplos como la dependencia del 90% en precursores para fabricar medicamentos; segundo, analizar y ajustar las reglas de origen para mejorar la competitividad regional; y tercero, fortalecer la seguridad económica ante un escenario geopolítico cambiante.
Respecto al proceso interno, Ebrard detalló que se mantendrá una metodología de consulta cercana con alrededor de 100 representantes del sector privado, agropecuario, movimiento obrero y, como novedad, el sector académico. Instituciones como el INEGI y el Banco de México también brindarán apoyo.
Sobre temas específicos en disputa, el secretario mencionó que de las 54 preocupaciones planteadas inicialmente por las partes, la mayoría ya se resolvieron. Los pendientes clave son el acero, la industria automotriz y un punto relacionado con el cumplimiento del tratado. Respecto al acero, Ebrard reiteró el desacuerdo de México con el mantenimiento de aranceles del 50% por parte de Estados Unidos, calificándolo de "absurdo" y violatorio del T-MEC.
Finalmente, Ebrard descartó que una revisión anual del tratado sea una opción viable, argumentando que sería el "peor escenario" frente a la competencia asiática. La postura mexicana se centrará en perfeccionar el acuerdo, eliminar medidas unilaterales y construir una visión común para competir con otras economías.
