Ataques en el Golfo disparan precios del petróleo y elevan temores sobre suministro energético global
El precio del petróleo registró un fuerte aumento este jueves luego de que Irán atacó instalaciones estratégicas en el Golfo, incluyendo la mayor planta de gas…
Los precios internacionales del petróleo experimentaron un fuerte incremento este jueves, luego de que Irán atacara instalaciones energéticas estratégicas en varios países del Golfo. Los objetivos incluyeron el complejo de Ras Lafan en Catar, considerado el mayor centro de exportación de gas natural licuado del mundo, así como refinerías en Arabia Saudita y Kuwait.
El conflicto, que se intensificó a partir del 28 de febrero tras acciones de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha entrado en una nueva fase con agresiones directas contra infraestructura clave de hidrocarburos. Uno de los blancos sensibles fue el yacimiento gasístico South Pars-North Dome, la mayor reserva de gas natural del mundo, compartida entre Irán y Catar.
En Arabia Saudita, un dron impactó la refinería de Samref en Yanbu. En Kuwait, se registraron incendios tras ataques en las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi. Estos eventos han elevado significativamente el riesgo de una escalada y de que más actores se involucren directamente en las hostilidades.
La reacción en los mercados fue inmediata y pronunciada. El barril de crudo Brent subió hasta los 114.64 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) superó momentáneamente la barrera de los 100 dólares. Los analistas señalan que la volatilidad se mantendrá ante la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y su impacto en el suministro global de energía.
Las declaraciones de líderes internacionales reflejan la tensión. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó que no existe un plazo definido para el fin de la guerra y advirtió sobre posibles acciones si continúan los ataques. Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, afirmó que su país no mostrará 'moderación' ante nuevas agresiones.
La crisis pone bajo la lupa al Estrecho de Ormuz, un punto crítico por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Varios países han manifestado su disposición a garantizar la seguridad en la zona, mientras organismos internacionales alertan sobre las consecuencias económicas.
La Organización Mundial del Comercio prevé una desaceleración del comercio global, con un crecimiento estimado de apenas 1.4% si persisten los altos precios de la energía. Paralelamente, el Banco Central Europeo advirtió que el encarecimiento del petróleo podría afectar los índices de inflación y reducir las previsiones de crecimiento económico en la eurozona.
