Homenaje a Miguel León-Portilla en su centenario destaca su legado como divulgador de la visión indígena
En el Museo Nacional de Culturas Populares se realizaron mesas de reflexión sobre su estudio de la literatura nahua y la continuidad mesoamericana Historiadore…
En el marco del centenario del nacimiento del historiador Miguel León-Portilla (1926-2019), instituciones culturales mexicanas organizaron un homenaje para reflexionar sobre la vigencia de su pensamiento y su labor como divulgador de la profundidad histórica mesoamericana. El evento, realizado el 19 de marzo de 2026 en el Museo Nacional de Culturas Populares, fue convocado por la Secretaría de Cultura, a través de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad, y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Durante la inauguración, Diego Prieto Hernández, director de la Ucuvi, destacó el compromiso del tlamatini (sabio en náhuatl) con los movimientos indígenas. Subrayó que León-Portilla aportó un marco teórico y filosófico fundamental para aproximarse al entendimiento de estas culturas, lo que justifica incorporar estas perspectivas al análisis contemporáneo de su obra.
Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, narró cómo su propia vocación fue definida por lecturas como 'Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares' (1961). Explicó que en esas obras, León-Portilla trazó una línea de tiempo que sostiene la idea de Mesoamérica no como un pasado estático, sino como una historia marcada por rupturas y continuidades.
Rueda Smithers también se refirió a la colaboración intelectual entre León-Portilla y el antropólogo Fernando Horcasitas, reflejada en la obra 'De Porfirio Díaz a Zapata. Memoria náhuatl de Milpa Alta' (1968). Este libro recopila testimonios narrados por Luz Jiménez, hablante de náhuatl y musa de diversos pintores. El director del museo afirmó que la frescura de este trabajo influyó posteriormente en proyectos como el de Historia Oral del INAH.
Por su parte, el investigador Rodrigo Martínez Baracs, de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, mencionó las figuras que influyeron en el pensamiento de León-Portilla. Entre ellos destacó a su tío, el arqueólogo Manuel Gamio, y al padre Ángel María Garibay, quien fue uno de los pocos en apoyar inicialmente la valía de su tesis doctoral 'La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes', publicada en 1957.
Respecto a la emblemática obra 'Visión de los vencidos' (1959), Martínez Baracs recordó que la idea surgió cuando León-Portilla leyó el tomo IV de la edición que Garibay hizo de la 'Historia general de las cosas de Nueva España' de Bernardino Sahagún. El historiador concibió el libro como un texto divulgativo, complementándolo con sus comentarios e ilustraciones de Alberto Beltrán basadas en los códices originales.
Martínez Baracs enfatizó que esta obra extendió el interés por la visión indígena de la Conquista y por el mundo náhuatl en general, tanto en México como en el extranjero, como lo demuestran sus numerosas traducciones. Finalizó señalando que la labor de Miguel León-Portilla abarcó tanto la investigación académica rigurosa como la divulgación accesible, permitiendo al público apropiarse y conocer su patrimonio cultural nahua junto con otras herencias que conforman México.
