Finlandia encabeza ranking mundial de felicidad 2026; México desciende al puesto 12
Finlandia lo volvió a hacer: es el país más feliz del mundo en 2026. El dato no sorprende, pero sí abre otra pregunta que interesa en México: ¿qué pasó con nue…
Finlandia se ha consolidado nuevamente como el país más feliz del mundo en 2026, según el Informe Mundial de la Felicidad elaborado con datos de Gallup. Este resultado mantiene al país nórdico en la cima de la clasificación, una posición que ha ocupado de manera recurrente en años recientes.
En el caso de México, el informe registra un cambio en su posición. El país descendió del décimo al duodécimo lugar en la lista global, saliendo así del top 10. A pesar de este descenso, México se mantiene entre las naciones mejor evaluadas a nivel regional en América Latina.
El ranking se construye evaluando una serie de factores clave que incluyen el ingreso per cápita, el apoyo social percibido, la esperanza de vida, la libertad para tomar decisiones vitales, la percepción de corrupción y los niveles de generosidad en la sociedad. La caída de México refleja variaciones en algunas de estas métricas relacionadas con el bienestar subjetivo.
Un aspecto destacado para México continúa siendo la fortaleza de sus redes familiares y sociales, un componente que tradicionalmente impulsa los indicadores de felicidad en la región latinoamericana. En esta edición del informe, Costa Rica fue el único país latinoamericano que logró ingresar al selecto grupo de los diez primeros puestos.
La lista de los diez países más felices del mundo en 2026 está encabezada por Finlandia, seguida por Islandia, Dinamarca, Costa Rica, Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza. Cabe señalar que México se posiciona por encima de economías mayores como Estados Unidos, que ocupa el lugar 23 en el ranking.
El informe subraya que los niveles de felicidad reportada por las poblaciones no dependen exclusivamente del poder económico o el ingreso promedio de un país. Factores sociales, comunitarios y emocionales tienen un peso significativo y creciente en la percepción del bienestar. Para México, el desafío identificado será preservar sus fortalezas en cohesión social mientras trabaja en mejorar indicadores estructurales que podrían permitirle recuperar una posición dentro de la primera decena del ranking en futuras mediciones.
