La visión de Marcelo Ebrard
El entorno y las circunstancias son idóneas para seguir profundizando en el proyecto de transformación. Eso, en conjunto con un plan integral, da frutos porque ha dado respuestas puntuales a las...
El entorno y las circunstancias son idóneas para seguir profundizando en el proyecto de transformación. Eso, en conjunto con un plan integral, da frutos porque ha dado respuestas puntuales a las situaciones que aquejan a la ciudadanía. He ahí la enorme diferencia de un proyecto y otro. El que encabeza Claudia, además de ser humanista e incluyente, aporta muchos elementos que son altamente aprovechados por la ciudadanía. Entre ellos, por supuesto, los programas sociales y las estrategias de acompañamiento para incentivar el talento. Con esa amplia participación, hablando de dinamismo, es como se han ido concretando estas acciones. Inclusive, no está de más decir que eso, como tal, es gracias a los mecanismos y los cambios sustanciales en materia legislativa. Por eso la presidenta, en conjunto con su gabinete, sigue conservando enorme legitimidad.
Consideramos que Marcelo Ebrard, uno de los hombres de mayor experiencia y madurez en el gabinete, está jugando un papel crucial no solamente para fortalecer nuestra estructura económica, sino para inyectarle un activismo fundamental. De hecho, eso ha garantizado que las inversiones vayan en aumento. Hace poco, con datos oficiales que se divulgaron en conferencia mañanera, supimos que México rompió récord en los productos que se envían a otros países, principalmente con nuestro principal socio comercial, Estados Unidos. Todo eso, como premisa, tiene una base sólida que se ha ido madurando con el paso de los meses. Hablamos del quehacer que se realiza a través del Plan México. Entre las prioridades, como eje rector, se encuentra el lanzamiento de la insignia Hecho en México, que en realidad es una campaña para afianzar los productos que se elaboran con manos mexicanas. Siendo así, nos referimos a aspectos modernos que se han adaptado a la perfección.
Y Marcelo Ebrard, prácticamente desde que inició su gestión, representó una nueva alternativa para profundizar las políticas públicas de la presidenta Claudia Sheinbaum. La difusión y estrategia de propagación de la insignia Hecho en México ha provocado que más productos toquen otras puertas. Para las empresas, por ejemplo, es una opción viable que el gobierno busque mecanismos para afianzar los productos en el mercado. Gracias a ellos la demanda ha ido al alza, lo mismo que el flujo de producción. Con esa acumulación, de hecho, México se posiciona en la previa de la firma de un nuevo tratado comercial. Para ello, ahora que vivimos las revisiones técnicas, es preciso decir que vencimos los obstáculos que se atravesaron por el camino. Ebrar, a propósito de ello, en muchas ocasiones encabezó encuentros de primer nivel para aminorar la presión luego de que la administración de Trump nos pusiera a prueba con los periodos de evaluación del incremento o no de aranceles.
Una de las situaciones que nos favoreció, indudablemente, fue la sobriedad con la que se actuó. Fueron días intensos de largas negociaciones con el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Al final de cuentas, sabemos que se logró un acuerdo histórico y, con ello, más del 85 % de los productos quedaron sin ningún efecto arancelario; es decir, la proporción que mencionamos está fuera de cualquier marco de impuestos. Fue, de todo ese entorno, uno de los mejores resultados que ha entregado Marcelo a la presidenta. Se nota que hay una concentración total en los asuntos. Lo que hay que hacer lo lleva a cabo con toda la sagacidad que se le imprime para construir consensos y aciertos.
Todas las partes que convocó Marcelo, hablando de asuntos técnicos en la primera ronda de la revisión de los tratados comerciales del T-MEC, estuvieron a la altura de las circunstancias. Como sabemos, por ahora las conversaciones son únicamente con el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Hay, de hecho, mucha apertura y flexibilidad como para llamar alentadores los encuentros que se han dado. Inclusive, hemos tenido constancia del empeño que se le ha puesto. Mientras se mantenga este nivel, valga la redundancia, podemos esperar una firma histórica en todo este trayecto que, con antelación, se preparó hasta el más mínimo detalle. Todo eso es fundamental, mucho más ahora que Marcelo Ebrard reconoce cuáles son las ventajas y desventajas que tenemos. Eso, en el mejor escenario que podemos puntualizar, resplandecerá a fin de encontrar muchas áreas de oportunidad para llevar muchos más productos con nuestro principal socio comercial; o sea, buscar más mercados y más consumidores por la calidad de la insignia Hecho en México.
