TURURÚ
Por Ricardo Burgos OrozcoSoy uno de los seis millones de viajeros diarios del Metro y uno de los aspectos que a la Ciudad de México le urge mejorar en cuestión de movilidad es el Sistema de...
Por Ricardo Burgos Orozco
Soy uno de los seis millones de viajeros diarios del Metro y uno de los aspectos que a la Ciudad de México le urge mejorar en cuestión de movilidad es el Sistema de Transporte Colectivo. Durante décadas, desde antes de la época neoliberal – dijeran los de Morena — el mantenimiento de este transporte tan importante se dejó a un lado por gastar en otros renglones, prioritarios o no.
La estructura del Metro está integrada por 12 estaciones, todas ellas conflictivas a casi toda hora del día. Hay algunas en las cuales es casi imposible abordar por los miles de personas que transitan por sus andenes y sus trenes. Se vuelve un caos peor cuando sucede un incidente o la marcha de los vagones es lenta por la lluvia o por cualquier otra razón, sobre todo por mantenimiento.
La falta de mantenimiento en el Metro es crónica desde hace décadas lo que ha derivado en fallas estructurales y operativas graves. El sindicato ha denunciado desde 2021 falta de mantenimiento, reportes ignorados y la falta de protocolos de emergencia.
El periódico La Jornada pubicó apenas en marzo pasado que mientras algunas estaciones son sometidas a trabajos de remodelación por el próximo Mundial de Futbol, otras permanecen en el abandono desde hace más de una década, con filtraciones que han provocado la aparición de salitre, desprendimiento de pintura en muros y paredes con manchas por escurrimiento. El diario menciona estaciones con fallas visibles como San Pedro de los Pinos y San Antonio, de la Línea 7.
El problema en el Metro ha rebasado la capacidad de las autoridades del gobierno de la Ciudad de México, sobre todo porque las necesidades de arreglo son muchas y requieren miles de millones de pesos. Supuestamente, existe un programa de mantenimiento del Metro hasta 2029, que atenderá a varias líneas.
La Línea 2, una de las más transitadas de la capital que circula de Tasqueña a Cuatro Caminos, está operando en tramos separados debido a trabajos de remodelación en su infraestructura. Es así que la línea funciona en dos circuitos: de Cuatro Caminos a Pinos Suárez y de Tasqueña a Xola mientras que el tramo intermedio es cubierto por autobuses de la de Red de Transporte de Pasajeros, que, no se dan abasto y miren que es temporada de vacaciones en las escuelas de educación básica de la Ciudad de México.
Las estaciones cerradas de la Línea 2 por remodelación son San Antonio Abad, Chabacano y Viaducto, Dicen las autoridades que en esas terminales se hacen trabajos intensivos de modernización, que incluye renovación de vías, sistemas eléctricos y mejoras en la seguridad operativa. Además, algunas estaciones tienen horarios escalonados de servicio.
La remodelación de la Línea A está programada para mediados del 2026, después del Mundial; la Línea 1 abrió sus estaciones en totalidad en noviembre pasado después de tres años y cuatro meses de permanecer cerradas; la promesa del gobierno capitalino había sido de cierre de un año por remodelación, pero la reapertura se fue prolongando por la mala programación de los contratistas de la obra.
La modernización de la Línea 3 ya inició a principios de año en talleres y áreas técnicas. Los trabajos mayores se realizarán a mediados de este 2026. Se van a remodelar estaciones, las vías y se van a adquirir 45 nuevos trenes. La idea, según las autoridades capitalinas, es no cerrar todas las estaciones porque se trata de evitar perjudicar al millón de pasajeros que transitan por esa ruta todos los días. La Línea B, a la que le urge reparaciones mayores y es de más saturadas, tiene programado sustituir durmientes y corregir vías a mediados de año, si se cumple el calendario del gobierno.
Mientras tanto, miles de usuarios pedimos que cuando menos funcionen las escaleras eléctricas en la mayoría de las estaciones.

