José Peláez, entrenador de paranatación: más de tres décadas forjando talento paralímpico
La paranatación es la adaptación de la natación convencional para atletas con discapacidades físicas, visuales o intelectuales, siendo uno de los deportes más…
La paranatación, uno de los deportes fundacionales del movimiento paralímpico desde Roma 1960, representa una adaptación de la natación convencional para atletas con discapacidades físicas, visuales o intelectuales. Los nadadores compiten en los estilos libre, espalda, mariposa y pecho, bajo reglas ajustadas a sus capacidades funcionales, ya sea en pruebas individuales o por equipos.
Para garantizar la equidad competitiva, el sistema de clasificación divide a los atletas en categorías numéricas. Las clases S1 a S10 corresponden a discapacidad física o parálisis cerebral, donde un número menor indica una afectación mayor. Las clases S11 a S13 están destinadas a nadadores con discapacidad visual, mientras que la S14 es para atletas con discapacidad intelectual. Las salidas pueden realizarse de pie, sentado desde el banco o directamente desde dentro del agua. Los nadadores ciegos reciben asistencia para señalizar la llegada mediante un toque con una vara, y no se permite el uso de prótesis o aparatos ortopédicos durante la competencia.
Entre las discapacidades elegibles para competir se encuentran el deterioro de la potencia muscular, rango de movimiento reducido, deficiencia en extremidades, diferencia en la longitud de la pierna, talla baja, hipertonía, taxia, atetosis, discapacidad visual e intelectual.
En este contexto especializado, la figura del entrenador es fundamental. José Peláez, entrenador con más de 30 años de experiencia en paranatación, subraya que el rol exige un conocimiento profundo que va más allá de la natación convencional. "Se debe tener mucho conocimiento del deporte adaptado", afirma Peláez. "Tener un cuidado extremo en saber adaptarlos a la paranatación por sus características y particularidades de la discapacidad que tiene cada deportista o cada clasificación funcional".
Su labor implica diseñar rutinas y perfeccionar técnicas, pero también comprender las necesidades individuales de cada atleta para adaptar los entrenamientos. Según Peláez, su preparación se basó en estudiar a profundidad las diferencias entre el deporte adaptado y el convencional, incluyendo clasificaciones funcionales y tipos de competencia. "Hay que estudiar mucho y hay que prepararse en estas ramas para poder dar seguimiento a los paradeportistas", señaló.
Para el experimentado entrenador, el éxito radica en reforzar los aspectos técnicos integrales: desde el trabajo en las paredes y las vueltas hasta el control respiratorio y la comunicación clara con el atleta. "Cuando el atleta entiende todo lo técnico que hay que realizar, el trabajo es mejor", explica.
La paranatación continúa su expansión como disciplina que trasciende lo deportivo. Además de los beneficios físicos, fomenta valores como la inclusión, el trabajo en equipo y la confianza. Cada entrenamiento y competencia simboliza un desafío a los límites personales, consolidándose como un espacio donde la determinación y la superación personal son celebradas.
