Identifican escultura del dios del maíz en Tlaxcala, datada del periodo Epiclásico
Data del periodo Epiclásico (600-900 d.C.) y corresponde a la cultura olmeca-xicalanca; se halló hace unos meses en un predio particular al abrir una zanja La…
Una escultura arqueológica, identificada como una representación del dios del maíz y datada del periodo Epiclásico (600-900 d.C.), se encuentra bajo estudio tras su hallazgo en el municipio de San Damián Texoloc, Tlaxcala. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que la pieza corresponde a la cultura olmeca-xicalanca y fue recuperada hace algunos meses en un predio particular durante la apertura de una zanja.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que el estudio de esta pieza aporta información sobre una temporalidad y cultura específicas, permitiendo profundizar en los procesos históricos que han dado forma al país. El rescate estuvo a cargo del arqueólogo José Eduardo Contreras Martínez, adscrito al Centro INAH Tlaxcala.
La escultura, de 29 centímetros y aproximadamente 30 kilogramos, consiste en la cabeza de un personaje con cráneo alargado, rostro joven, ojos almendrados, nariz ancha y labios gruesos. Está elaborada en piedra basáltica y presenta adornos como una tiara con un saliente triangular central y dos grandes orejeras circulares con colgantes de plumas. Su cabello es largo, grueso y echado hacia atrás, y su base plana sugiere que fue diseñada para mantenerse en posición vertical.
Según el arqueólogo Contreras Martínez, los rasgos étnicos de la efigie están asociados a gente de las culturas que poblaron la región sureste del Golfo de México en tiempos precortesianos. La pieza no formó parte de una unidad escultórica mayor y probablemente representa al dios del maíz, cuyo culto se tenía en Cacaxtla, capital del grupo olmeca-xicalanca.
El especialista establece conexiones iconográficas con los murales de la Zona Arqueológica de Cacaxtla. En el conjunto del Templo Rojo, por ejemplo, aparecen cráneos alargados que ocupan simbólicamente el lugar de las mazorcas. Asimismo, vincula la narrativa con representaciones mayas, como las del Códice Dresde, donde se observa al dios del maíz herido por el dios de la lluvia Chaak.
Contreras Martínez señala que el culto al dios del maíz en el suroeste de Tlaxcala provino de las culturas del Clásico Terminal (650-900 d.C.) del área maya. El diseño triangular de la tiara podría ser una reminiscencia más antigua a la espiga que portaba la figura humanizada del maíz del pueblo olmeca del periodo Preclásico Medio (1000-400 a.C.).
La imagen del dios del maíz era representación del poder real y síntesis de las virtudes de un pueblo agrícola. Esculturas con símbolos similares han sido halladas en otros sitios secundarios de la cultura olmeca-xicalanca en Tlaxcala. Actualmente, la pieza se estudia y resguarda en la Sección de Investigación del Museo de Sitio de Ocotelulco.
