Personal del IMSS en San Luis Potosí labora bajo protesta tras agresión a médico por seguridad privada
Trabajadores de la Clínica número 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Cuauhtémoc, San Luis Potosí, iniciaron labores bajo protesta tras denunciar una agresión física...
Trabajadores de la Clínica número 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Cuauhtémoc, San Luis Potosí, iniciaron labores bajo protesta tras denunciar una agresión física contra un médico por parte de elementos de seguridad privada. El personal responsabiliza a directivos del centro de salud por permitir un entorno de hostigamiento y violencia institucional.
El incidente ocurrió el domingo 19 de abril alrededor de las 6:30 horas, cuando se modificó sin previo aviso el acceso habitual para el personal. La desorganización generó confusión durante el ingreso, derivando en un altercado con los vigilantes privados. Según testimonios recabados, los elementos de seguridad escalaron la situación a la violencia física.
El médico afectado sufrió golpes, mordidas y fracturas en los dedos de una mano durante la agresión, lesiones que, según sus compañeros, podrían comprometer su capacidad para ejercer la profesión. Tras refugiarse en el área de urgencias para recibir atención médica inicial, la situación se complicó con la intervención de policías municipales.
Testimonios indican que los agentes sometieron al médico con uso de la fuerza, lo azotaron contra el piso y le provocaron un traumatismo craneoencefálico que derivó en un ataque epiléptico. El personal médico señala la gravedad de que estos hechos violentos ocurrieran dentro de una institución dedicada a la salud.
La protesta del personal no solo responde a este episodio específico, sino a lo que describen como un entorno laboral hostil caracterizado por vigilancia excesiva hacia los trabajadores. Los empleados contrastan esta supervisión con la falta constante de insumos básicos como medicamentos y materiales necesarios para la atención hospitalaria.
Entre las demandas presentadas por el personal en protesta se encuentra la destitución de la jefa de seguridad Lilia Banda, así como de los directivos Fátima Sánchez y Víctor Manuel Quintero, a quienes responsabilizan directamente por permitir que escalara la situación violenta. También exigen el cambio de la empresa de seguridad privada y garantías para ejercer su labor sin amenazas.
El médico agredido permanece incapacitado y enfrenta la incertidumbre sobre su posible retorno a las actividades quirúrgicas. El caso ha puesto en evidencia tensiones internas en la institución y ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad y las condiciones laborales dentro del IMSS en esta unidad médica.
