Museo Iconográfico del Quijote inaugura ciclo de exposiciones con barro, cera y molas
Guanajuato, Gto., 23 de abril de 2026. Escenas surrealistas donde los callejones guanajuatenses adoptan forma de mujer; filigranas de cera a un suspiro del rez…
Guanajuato, Gto., 23 de abril de 2026. El Museo Iconográfico del Quijote (MIQ) dio inicio a un nuevo ciclo de exposiciones temporales que integran las muestras "Del lienzo al barro. Bestiario onírico", de Elba Hernández Díaz; "Molas en el arte mexicano", de David Correa, y "¡Ahí viene la cera! Vida, legado y tradición", de Jaime Juárez Ramírez. Las exhibiciones exploran desde escenas surrealistas en callejones guanajuatenses hasta filigranas de cera y leyendas ancestrales plasmadas en tela.
Onofre Sánchez Menchero, director del museo, encabezó la ceremonia inaugural y destacó que el MIQ, pese a su vocación cervantina, se mantiene abierto al diálogo con la plástica contemporánea. "Queremos que sea un espacio para todos, que reciba la diversidad creativa impresionante de nuestro país, con el barro, la cera y las molas", afirmó.
Ernesto Alejandro Sánchez Méndez, coordinador de Museografía del MIQ, agradeció a los creadores y señaló que "han configurado un ciclo de exposiciones excepcionalmente cohesivo, donde la riqueza del arte popular se entrelaza con narrativas íntimas, familiares y profundamente personales".
Elba Hernández Díaz, originaria de Durango y radicada en Guanajuato desde hace más de 20 años, presentó "Del lienzo al barro. Bestiario onírico", una retrospectiva con más de 70 obras que abarcan sus últimas tres décadas de trabajo en cerámica y pintura. "Soy una persona que tiene muchísimos años trabajando. Son sesenta y tantos años haciendo y deshaciendo el barro… pero nunca pensé llegar a un recinto como este", comentó. "Guanajuato es de barro. Entonces aquí encontré lo que buscaba".
María Teresa Rodríguez Almazán, representante del artista David Correa, explicó que "Molas en el arte mexicano" se inspira en una expresión tradicional de un pueblo indígena de Panamá, originalmente plasmada en el cuerpo femenino y luego convertida en arte textil con figuras de fieltro cosidas a mano. La muestra incluye 27 piezas coloridas que recrean escenas costumbristas.
Jaime Juárez Ramírez, heredero de una tradición familiar centenaria en ceriescultura, expuso más de una docena de creaciones en cera escamada, reconocidas en certámenes de arte popular. "La cera escamada tiene una dimensión especial: porque va a una deidad. No es solamente hacer una vela por hacerla", expresó emocionado.
El nuevo ciclo estará abierto al público hasta el 3 de junio.
