Estudios en bosques de Puebla revelan impacto del manejo forestal y cambio climático
La Revista Mexicana de Ciencias Forestales reúne ocho investigaciones enfocadas en los bosques templados en Puebla, México, evaluando el impacto de prácticas s…
La Revista Mexicana de Ciencias Forestales publicó un compendio de ocho investigaciones centradas en los bosques templados de Puebla, México, que evalúan los efectos de prácticas silvícolas, el cambio climático y el uso de nuevas tecnologías para medir biomasa y servicios ecosistémicos. Los estudios abordan la dinámica forestal desde perspectivas como la modelación estadística, la diversidad vegetal, la sanidad forestal y la ecología del suelo y agua.
Una de las investigaciones presenta una evaluación del Estimador Asistido por Modelos (MAE) para estimar volumen maderable y biomasa aérea en un bosque templado con manejo forestal en Puebla. Los resultados indican que este método incrementa la precisión sin comprometer el insesgamiento, al considerar variables auxiliares derivadas de Sentinel-2a.
Otro estudio analizó el impacto de tratamientos silvícolas en la relación carbono-nitrógeno del mantillo en bosques de Pinus patula en el ejido Emiliano Zapata, Chignahuapan. Se encontró que la relación C:N difiere entre las capas de hojarasca y fermentación, y que los tratamientos modulan las condiciones edafoclimáticas, afectando la descomposición de materia orgánica y el secuestro de carbono.
En la subcuenca Río Laxaxalpan, se determinó la distribución actual y futura del muérdago enano (Arceuthobium globosum) bajo escenarios de cambio climático, usando el algoritmo MaxEnt. Los modelos indican que las superficies con idoneidad media y baja se reducirán significativamente para 2041-2060, sugiriendo que las condiciones climáticas dejarán de ser idóneas para esta especie parásita.
Un estudio de tres años en Chignahuapan evaluó cómo el manejo forestal afecta la precipitación directa (Pd). Se observó que la precipitación total tiene mayor influencia sobre la Pd, con un incremento promedio de 1.8% por cada milímetro adicional de lluvia, mientras que la cobertura del dosel la reduce en 1.04% por unidad porcentual de incremento.
En la Sierra Norte de Puebla, se analizó la diversidad vegetal en un bosque bajo producción maderable durante temporadas de lluvia y seca. Se registraron 72 especies en el sotobosque, con mayor riqueza en el estrato herbáceo durante lluvias. Los tratamientos silvícolas determinan los valores de diversidad, y el periodo de lluvias aumenta la diversidad respecto a la seca.
Otra investigación determinó el valor adaptativo en características morfológicas de plántulas de Pinus patula, encontrando amplia variación genética entre familias. Factores geoclimáticos como latitud, temperatura y precipitación influyen en la adaptación en etapas tempranas, lo que puede favorecer el vigor inicial de las plántulas.
Se desarrolló un conjunto de 18 servicios ecosistémicos, 24 indicadores y métricas para bosques templados de México, mediante revisión sistemática y validación participativa. Los resultados subrayan la necesidad de métricas biofísicas validadas in situ para reflejar la multifuncionalidad del ecosistema.
Finalmente, en la región Chignahuapan-Zacatlán se documentaron 114 especies de macromicetos, de las cuales 59 son comestibles y 34 no tenían registro previo en la Sierra Norte de Puebla. Esto evidencia la escasa exploración micológica en la región, a pesar de la reducida superficie muestreada.
