¿Quién es Michael Hewitt? El caso del aficionado que desapareció de camino al Mundial tiene un final inesperado
Michael Hewitt emprendió su viaje al Mundial con la ilusión de ver a Inglaterra en Estados Unidos. Sin embargo, su aventura terminó convirtiéndose en un caso i…
Michael Hewitt emprendió su viaje al Mundial con la ilusión de ver a Inglaterra en Estados Unidos. Sin embargo, su aventura terminó convirtiéndose en un caso internacional de persona desaparecida que concluyó, diez días después, de forma completamente surrealista en un pub de Barcelona.
El aficionado de Leeds United, de 65 años y conocido por familiares y amigos como "Little Mick", viajaba rumbo a Boston para asistir al partido de Inglaterra contra Ghana en el Mundial, pero hizo una escala en España.
Su familia tuvo noticias de él por última vez en Barcelona el 21 de junio, un día después de que abandonara el Reino Unido. Después de eso, dejaron de recibir mensajes.
Lo que sus familiares no sabían era que Hewitt había perdido su teléfono móvil poco después de llegar a la ciudad.
En ese dispositivo tenía almacenados sus billetes de viaje, sus contactos y toda forma de comunicarse con las personas que intentaban localizarlo desesperadamente. Sin teléfono, perdió la siguiente etapa de su itinerario y quedó varado en España.
Su hermano, Gary Hewitt, explicó posteriormente que la realidad fue mucho menos preocupante de lo que la familia llegó a imaginar.
"Perdió el teléfono poco después de llegar a Barcelona y no sabía de memoria ninguno de los números que tenía guardados", declaró Gary a The Sun.
"Ni siquiera pensó en acudir a la Embajada porque todavía tenía su pasaporte y dinero, así que creyó que no podrían ayudarle", añadió.
La búsqueda familiar terminó con un hallazgo inesperadoDe vuelta en casa, el silencio desató el pánico. La familia de Hewitt había visto fotografías suyas en un bar de Barcelona antes de perder el contacto, pero después no volvió a haber señales de él.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico llegó a involucrarse en la búsqueda, se informó de la activación de alertas a través de Interpol y los familiares difundieron llamamientos públicos para que cualquier persona en Barcelona ayudara a localizarlo.
Mientras tanto, Hewitt desconocía por completo la magnitud que había alcanzado la situación. Sin acceso a internet ni teléfono móvil, siguió pasando los días en Barcelona, viendo los partidos de Inglaterra en distintos bares y continuando su viaje como mejor podía.
El giro definitivo llegó cuando un policía fuera de servicio, que también estaba de vacaciones en Barcelona, lo reconoció dentro de un pub.
Según informó ITV News, ambos llevaban camisetas del Leeds United y se saludaron de la manera habitual entre aficionados del club. Poco después, el agente se dio cuenta de que aquel hombre coincidía con las fotografías del desaparecido que circulaban por internet y alertó a las autoridades.
Funcionarios de la Embajada Británica también ayudaron a rastrear el hotel de Hewitt mediante los pagos realizados con su tarjeta bancaria, lo que permitió restablecer el contacto con su familia.
Alivio tras diez días de incertidumbre mundialistaMás tarde, Gary confirmó la noticia en Facebook y anunció que la historia había tenido el desenlace que todos esperaban.
"¡Fantásticas noticias! Little Mick está sano y salvo en Barcelona y no tenía ni idea de que medio mundo lo estaba buscando", escribió.
"Como familia, deseábamos desesperadamente un final tan simple como embarazoso, pero feliz, para este episodio tan angustioso, y por fin lo tenemos".
También añadió:
"Un millón de gracias a todas y cada una de las personas que han ayudado a traer a Mick de vuelta sano y salvo, así como por todos los mensajes de apoyo".
La historia podría haber acabado de una forma muy distinta, razón por la cual el alivio de la familia era tan evidente. Un simple teléfono perdido convirtió un viaje al Mundial en diez días de angustia, llamamientos públicos y búsquedas oficiales a través de varios países.
Al final, Hewitt apareció sano y salvo. Y, fiel a su pasión por el fútbol, no parecía tener demasiada prisa por abandonar Barcelona. Tras toda la odisea, todavía tenía previsto quedarse el tiempo suficiente para ver el siguiente partido de Inglaterra.
