Proyecto en Brasil rescata y rehabilita tiburones y rayas atrapados accidentalmente en redes de pesca
Un proyecto desarrollado en el litoral del estado de Paraná, en Brasil, se ha convertido en referencia internacional por rescatar, monitorear y rehabilitar ray…
Un proyecto en el litoral del estado de Paraná, Brasil, se ha convertido en referencia internacional por rescatar, monitorear y rehabilitar rayas y tiburones capturados accidentalmente en redes de pesca. La iniciativa, considerada única en el mundo para especies marinas amenazadas, opera mediante un sistema permanente de recuperación.
El programa forma parte del Programa de Recuperación de la Biodiversidad Marina (Rebimar), desarrollado en la costa de Paraná con apoyo de la empresa estatal Petrobras y de instituciones científicas. La raya viola de hocico corto (Zapteryx brevirostris), conocida localmente como “raia gardino”, es el principal foco del proyecto. Esta especie, críticamente amenazada, habita el sur y sureste de Brasil y el litoral argentino.
Eloísa Pinheiro, coordinadora del componente de rayas y tiburones del proyecto, explicó que la iniciativa nació para liberar animales atrapados en redes pesqueras, pero evolucionó al comprobar que muchos ejemplares no sobrevivían tras ser devueltos inmediatamente al océano. “Comenzamos a preguntarnos si esos animales realmente sobrevivían después de la captura, si estaban heridos o en condiciones de regresar al océano”, señaló.
Las rayas capturadas incidentalmente por pescadores artesanales durante la pesca de lenguado pueden permanecer hasta 48 horas atrapadas en las redes antes de ser trasladadas al centro de recuperación. Posteriormente, los animales permanecen alrededor de 24 horas en piscinas especiales con control de calidad del agua y monitoreo fisiológico. Los investigadores realizan análisis de sangre para medir los niveles de estrés antes y después del proceso de recuperación. Según Pinheiro, los indicadores inicialmente elevados disminuyen prácticamente a cero después del periodo de rehabilitación. “Ese es el momento en que entendemos que el animal está nuevamente apto para volver al mar”, afirmó.
Renata Daldin, coordinadora del proyecto, destacó que no existe otro programa similar dedicado de manera permanente a la recuperación de rayas y tiburones afectados por la pesca incidental. “No conocemos ningún otro programa con un espacio permanente de recuperación de rayas y tiburones debilitados por la pesca incidental”, indicó.
El proyecto también creó protocolos innovadores de manejo para reducir el estrés y evitar lesiones durante la recuperación. Entre los hallazgos figura que sujetar suavemente el hocico de las rayas ayuda a calmarlas gracias a las ampollas de Lorenzini, estructuras sensoriales. Además, el programa mantiene una estrecha colaboración con pescadores artesanales que ayudan a identificar y trasladar a los animales más debilitados. Según las responsables, cada vez es más frecuente observar a pescadores liberando ejemplares e incluso cortando sus propias redes para salvar hembras embarazadas o animales jóvenes. “Eso demuestra una unión muy fuerte entre ciencia y comunidad”, señalaron.
Las investigadoras advirtieron que la pesca industrial y la contaminación marina representan las principales amenazas para estas especies. Entre las preocupaciones recientes figura la presencia elevada de titanio detectada en algunos organismos analizados, un contaminante asociado al desecho inadecuado de productos electrónicos. “Todavía no sabemos exactamente qué efectos puede causar este contaminante en la fisiología de los animales, pero es una señal de alerta importante”, indicaron.
Las rayas cumplen funciones clave en el ecosistema marino al remover sedimentos y redistribuir nutrientes en el fondo del océano. Además, forman parte de la cadena alimentaria como depredadoras y presas de otras especies, incluidos los tiburones martillo. El proyecto también impulsa la educación ambiental en comunidades y escuelas. Las liberaciones de especies que no poseen aguijón pueden realizarse junto a escuelas y comunidades locales, acercando a niños y adultos a la conservación marina. Según Pinheiro, muchas personas desconocían la presencia de rayas y tiburones en esta región, por lo que el proyecto contribuye a generar conciencia ambiental y fortalecer el vínculo entre la población y la biodiversidad marina.
El proyecto Rebimar recibe apoyo de Petrobras desde 2009 y forma parte del Programa Petrobras Socioambiental, dedicado al financiamiento de iniciativas de conservación en distintas regiones de Brasil.
