Supertifón Bavi es captado desde el espacio mientras avanza hacia Japón y Taiwán
La fuerza del supertifón Bavi, que mantiene en alerta a varias zonas del Pacífico occidental por sus vientos de más de 280 kilómetros por hora y ráfagas que su…
El supertifón Bavi, que mantiene en alerta a varias zonas del Pacífico occidental, ha sido captado por satélites de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos. Las imágenes muestran un ciclón tropical de gran intensidad, con vientos sostenidos de más de 280 kilómetros por hora y ráfagas que superan los 320 km/h.
El fenómeno ya ha causado afectaciones significativas en la isla de Rota y Guam, territorios estadounidenses en el Pacífico. Bavi creció de tormenta tropical a supertifón en poco más de 24 horas, y después de que su ojo pasó sobre Rota, parte de las Islas Marianas del Norte, se dirige hacia Japón y Taiwán.
De acuerdo con National Geographic, un supertifón es un ciclón extremadamente poderoso que se desarrolla en el Pacífico noroeste. Cuando alcanza una intensidad excepcional, como ocurre con Bavi, se clasifica como supertifón por la fuerza de sus vientos y su potencial destructivo.
Los efectos más inmediatos de un supertifón incluyen vientos destructivos, lluvias torrenciales, marejada ciclónica, inundaciones y deslizamientos de tierra. Las consecuencias pueden extenderse durante meses o incluso años debido a la destrucción de viviendas, carreteras, hospitales y otros servicios esenciales, además del desplazamiento de miles de personas y las pérdidas económicas.
Aunque los nombres cambian, huracán, supertifón y ciclón son el mismo tipo de fenómeno meteorológico; la diferencia está en el lugar donde se forman. Según la NOAA, todos son ciclones tropicales con vientos sostenidos de al menos 119 km/h. Si un tifón supera los 241 km/h entra en la categoría de supertifón. Su estructura incluye un ojo, un muro del ojo donde se registran los vientos más intensos, y bandas de lluvia que giran alrededor del centro.
Para que un tifón alcance gran intensidad deben coincidir varias condiciones: temperatura del mar superior a 26.5 °C, alta humedad y aire cálido, vientos favorables en diferentes niveles de la atmósfera, que el sistema se forme al menos a cinco grados del ecuador y la presencia de una perturbación atmosférica previa. El agua cálida transfiere energía al aire, que asciende y forma una zona de baja presión; conforme el vapor se condensa, libera calor que alimenta la tormenta, y la rotación de la Tierra hace que el sistema gire y gane fuerza.
