Gobierno de México destruye armas ilícitas en ceremonia por el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas; Respetables integrantes del Gabinete Legal; Apreciable…
En el atrio de la Basílica de Guadalupe, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la ceremonia conmemorativa del programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, en el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, instituido por la ONU en 2001. El evento, organizado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), buscó visibilizar los esfuerzos del gobierno federal para retirar armas ilícitas de las calles y prevenir la violencia.
Durante su intervención, el titular de la Sedena destacó que la prevención, combate y eliminación del tráfico ilegal de armas es una prioridad internacional, ya que cada arma fuera de la ley representa una amenaza para la vida y el desarrollo de las sociedades. Subrayó que el gobierno de México considera el retiro de armas de fuego ilícitas como una política pública humanista, enfocada en proteger vidas y fortalecer la seguridad comunitaria.
La Sedena contribuye a este objetivo mediante tres vías: el aseguramiento de armas en operaciones del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional; la Campaña de Canje de Armas, donde la población entrega voluntariamente armamento a cambio de incentivos; y el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, que incluye el intercambio de juguetes bélicos por didácticos. En los últimos dos años, casi 50 mil efectivos militares han participado en estas actividades, retirando y destruyendo más de 11 mil armas de fuego.
Sumando las armas aseguradas en la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, el gabinete de seguridad ha retirado casi 40 mil armas de las calles en la presente administración. El funcionario enfatizó que la esencia de estos programas es mantener las armas alejadas de los jóvenes, considerados lo más valioso para el futuro del país.
La ceremonia contó con la participación de la iglesia católica, que abrió espacios de confianza para el canje y destrucción de armas, y de la sociedad mexicana, descrita como responsable y basada en valores cívicos y familiares. El titular de la Sedena reiteró el compromiso de las fuerzas armadas con la aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, que prioriza la atención a las causas y la coordinación absoluta entre niveles de gobierno.
