Verstappen logra un podio inesperado en Bélgica pese a problemas de batería
Max Verstappen llegó al Gran Premio de Bélgica con la mosca detrás de la oreja. La configuración de su Red Bull no presagiaba grandes alegrías en un trazado co…
Max Verstappen llegó al Gran Premio de Bélgica con incertidumbre sobre el rendimiento de su Red Bull en el circuito de Spa-Francorchamps, caracterizado por sus largas rectas. A pesar de las dudas iniciales, el tetracampeón logró clasificarse en primera línea el sábado y finalizó en una trabajada tercera posición el domingo.
“Probablemente ha sido mejor de lo esperado. Pero creo que, en general, el fin de semana ha sido bastante sencillo para nosotros. El coche se colocó enseguida en un rango decente, y eso ayuda mucho. Subir al podio aquí es un buen resultado”, declaró Verstappen al término de la carrera.
El piloto neerlandés vivió uno de los momentos más surrealistas del fin de semana en la arrancada. Con astucia, se colocó líder en los primeros metros, pero la alegría duró poco antes de enfrentar el tramo más rápido del circuito. “Claramente desplegué demasiada energía entre la curva 1 y la 2. Pasé por Eau Rouge, miré la batería y pensé: ‘Bueno, va a ser una vuelta difícil’”, confesó entre risas.
Sin energía en el sistema eléctrico, Verstappen vio cómo Kimi Antonelli y Charles Leclerc lo rebasaban en la recta de Kemmel a gran velocidad. “Miré por el retrovisor y vi que venía un cohete rojo. Pensé: ‘Bueno, mantendré mi trazada porque, si me desvío, vamos a tener un choque de aviones’. Las diferencias eran increíbles”, explicó.
A pesar del susto inicial y de no tener el mejor ritmo en el tramo central de la carrera, Verstappen consideró que el segundo puesto estaba a su alcance. Sin embargo, un Virtual Safety Car (VSC) que benefició la ventana de parada de Leclerc y un desequilibrio en su segundo juego de neumáticos terminaron por sellar su tercera posición. “Hemos tenido un poco de mala suerte con el VSC, ¡quizá podría haber luchado con Charles! Aunque la segunda tanda fue un poco peor de lo que esperaba, el equilibrio no fue el que quería y perdí demasiado tiempo en la primera mitad”, concluyó.
Con este resultado, Verstappen demuestra que, incluso en los días grises de Red Bull, no perdona un podio.
