La Silueta: 17 años de autogestión para transformar la escena del ska mexicano
En una época en la que muchos músicos persiguen llenar estadios, sumar millones de reproducciones o firmar con una gran disquera, La Silueta tiene otro objetiv…
Después de casi 17 años de trayectoria, la banda La Silueta, originaria de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, se ha trazado una meta distinta a la de muchos músicos: construir una gran colectividad de artistas, periodistas, seguidores y creadores para transformar la escena del ska mexicano desde la autogestión. Para Daniel, fundador y guitarrista de la agrupación, el éxito ya no se mide por los grandes escenarios, sino por la capacidad de generar comunidad.
“Nuestro sueño es hacer una colectividad grande como la que existía en el inicio del ska”, destacó en entrevista con UnoTV. La idea es crear un espacio donde músicos, periodistas, filósofos, grafiteros y otras expresiones artísticas puedan colaborar y generar proyectos en común, emulando lo que ocurrió en los orígenes del género.
La historia de La Silueta comenzó hace casi dos décadas, cuando dos hermanos empezaron a hacer música por la necesidad de expresarse. Desde entonces, se ha mantenido como una de las bandas independientes más constantes de la escena ska del país, presentándose en espacios como el Tianguis Cultural El Chopo, el Multiforo Cultural Alicia, el Faro de Oriente y diversos escenarios, además de realizar una gira por Colombia en 2023. En el camino, han compartido escenario y colaborado con agrupaciones como Panteón Rococó, La Tremenda Korte, Sekta Core y Los Auténticos Decadentes.
Para la banda, la independencia no significa hacerlo todo solos: sostienen que “sin colaboración no hay autogestión”. Daniel explicó que la autogestión a menudo se malinterpreta como una lucha individual, pero en realidad es encontrar personas que sumen y formen un colectivo. Alrededor de La Silueta se han sumado colaboradores en redes sociales, diseño, producción, arte gráfico e incluso en la elaboración de materiales físicos, y todos son considerados parte del proyecto.
La agrupación reconoce que en el pasado cumplieron sueños que parecían lejanos, como tocar en el mismo escenario que Caligaris o Los Auténticos Decadentes, y tener presencia en televisión y radio. Sin embargo, sus metas cambiaron. “No estamos buscando los eventos grandes. Si llegan, son bienvenidos”, dijo Daniel. Hoy, el verdadero sueño es ser totalmente autosustentables y construir una escena más colaborativa, ayudando a nuevos artistas. Incluso trabajan en una productora para que otras agrupaciones puedan grabar materiales a costos accesibles.
Su filosofía de autogestión quedó plasmada en “Gracias”, su más reciente material, el cual fue grabado, mezclado y masterizado completamente por los integrantes de la banda. “Nos da un mensaje claro de que no necesitamos los grandes estudios para hacer producciones de calidad”, afirmó el guitarrista. El álbum fue bien recibido y algunas canciones fueron consideradas por curadores de plataformas digitales.
Aunque el ska es la base del proyecto, La Silueta experimenta con reggae, punk, rocksteady y otros ritmos, guiándose por las emociones que buscan transmitir. Sus letras abordan temas como el amor desde la sanación personal (“Eres tú”) y la reflexión sobre las guerras (“Aniquilación Mundial”). La banda prepara nuevos proyectos, incluyendo eventos para presentar discos físicos, un box conmemorativo y una serie de EPs titulada Camaleones, dedicada a fusiones de géneros. También mantienen el deseo de regresar a Colombia.
Tras casi 17 años de carrera independiente, Daniel asegura que la mayor enseñanza es que los sueños pueden hacerse realidad sin una gran disquera detrás. “Nosotros somos el claro ejemplo. Nunca hemos tenido una disquera, pero haciendo lo que te toca día a día puedes llegar a muchas cosas”, concluyó, y dejó un mensaje: “Sueñen en grande. Del tamaño de los sueños es como ustedes deben de darle duro para que se vuelvan realidad”.
