CONASAMA sugiere el término “uso problemático” en lugar de “adicción” para redes sociales
CONASAMA recomienda no llamar “adicción” a los patrones de comportamiento en redes sociales por carecer de evidencia sobre síndrome de abstinencia clínicamente…
La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA) recomendó utilizar el término "uso problemático" en lugar de "adicción" para referirse a los patrones de comportamiento en redes sociales, al carecer de evidencia científica sobre un síndrome de abstinencia clínicamente comparable al de las sustancias psicoactivas.
La recomendación se dio a conocer como parte de los resultados de las Mesas Técnicas Interdisciplinarias e Interinstitucionales sobre el impacto de las redes sociales y la Inteligencia Artificial en la salud mental, convocadas por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para iniciar un diálogo nacional e intersectorial sobre los efectos de los entornos digitales en el bienestar de la población.
En dichas mesas participaron representantes de más de 20 instituciones públicas, especialistas de unidades hospitalarias y académicos. El objetivo fue desarrollar un ejercicio técnico y ético que siente las bases para una política pública integral, priorizando el interés superior de la niñez y fortaleciendo la protección de niñas, niños y adolescentes frente a los riesgos del entorno digital.
Los resultados se organizaron en tres ejes estratégicos. En el primer eje, denominado "Debate conceptual: uso problemático versus adicción", los especialistas coincidieron en que actualmente no existe consenso científico para clasificar el uso de redes o dispositivos como adicción. Señalaron que no hay evidencia de un síndrome de abstinencia comparable al de sustancias psicoactivas. Por ello, se promueve el término "uso problemático" o "uso perjudicial" por ser técnico, preciso y no estigmatizante.
La CONASAMA explicó que esta recomendación es consistente con el uso que da la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a dicho término para redes sociales. La OMS no reconoce la "adicción a redes sociales" como categoría diagnóstica, a diferencia del trastorno por uso de videojuegos, que sí está codificado en la CIE-11.
Además, se advirtió que el diseño de los algoritmos, basado en la recompensa inmediata y en la disponibilidad prácticamente ilimitada del estímulo, constituye en sí mismo un factor de riesgo para el desarrollo de patrones de "uso problemático".
En el segundo eje, sobre regulación urgente del marketing de alcohol, tabaco y otras drogas, los especialistas señalaron el riesgo del marketing agresivo e indirecto promovido por figuras de influencia (influencers) en redes sociales. Propusieron desarrollar herramientas de monitoreo e instrumentos normativos vinculantes para frenar el patrocinio no regulado y la normalización del consumo que impacta directamente a niñas, niños y adolescentes.
En el tercer eje, relativo al enfoque regulatorio de Derechos Humanos, se descartó la prohibición total por riesgo de inconstitucionalidad y censura previa. En su lugar, se priorizó la regulación de la arquitectura algorítmica, como el scroll infinito y las notificaciones persistentes, así como la transparencia corporativa y la alfabetización digital integral.
La CONASAMA ratificó que la regulación efectiva no consiste en limitar libertades, sino en garantizar entornos digitales seguros para la población.
