México y Perú acuerdan restablecimiento pleno de relaciones diplomáticas bilaterales
Los gobiernos de los Estados Unidos Mexicanos y de la República del Perú, considerando los históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación que unen a Méxi…
Los gobiernos de los Estados Unidos Mexicanos y de la República del Perú, conscientes de los profundos lazos históricos, culturales y de amistad que han unido a ambas naciones a lo largo de los siglos, han decidido dar un paso decisivo hacia el fortalecimiento de su relación bilateral. En este contexto, ambas administraciones acordaron, en la fecha de hoy, la reanudación oficial de las relaciones diplomáticas entre los dos países. Este acto no solo refleja la voluntad común de superar diferencias pasadas, sino también el compromiso compartido de construir un futuro de cooperación, diálogo y respeto mutuo. La decisión se tomó tras un proceso de diálogo constructivo y respetuoso, en el que se priorizaron los intereses de los pueblos mexicanos y peruanos, así como los principios que rigen la convivencia pacífica entre las naciones.
Los gobiernos de México y del Perú reafirman, en este nuevo capítulo de su relación, su inquebrantable respeto al derecho internacional y a los principios fundamentales consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Entre estos principios destacan la solución pacífica de controversias, la no intervención en los asuntos internos de otros Estados, la igualdad soberana, la integridad territorial y la promoción y protección de los derechos humanos. Ambas naciones reconocen que el diálogo permanente y la cooperación multilateral son herramientas esenciales para enfrentar los desafíos globales, como el cambio climático, las crisis sanitarias y la desigualdad. En este sentido, el restablecimiento de relaciones diplomáticas no es un fin en sí mismo, sino un medio para promover la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible en la región latinoamericana y en el mundo.
Con este importante paso, México y Perú abren una nueva etapa en su relación bilateral, caracterizada por la confianza y la visión compartida de integración regional. Ambas partes se comprometen a impulsar una agenda amplia que abarque los ámbitos político, económico, comercial, cultural y educativo, así como la cooperación técnica y la lucha contra la corrupción y la impunidad. Se prevé el establecimiento de mecanismos de consulta y coordinación a nivel de cancillerías, así como la realización de visitas de alto nivel y la promoción de intercambios académicos y empresariales. Asimismo, la diáspora peruana en México y la comunidad mexicana en Perú serán beneficiarias directas de este acercamiento, al facilitarse los trámites consulares y fortalecerse la protección de sus derechos. Este restablecimiento, basado en el respeto mutuo y la vocación de diálogo, marca un hito en la historia compartida entre dos pueblos hermanos, y sienta las bases para una cooperación fructífera que contribuya al bienestar de sus ciudadanos y al fortalecimiento del multilateralismo.
