IMSS y OPS refuerzan estrategias contra infecciones hospitalarias con diagnóstico conjunto
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) trabajan en el fortalecimiento de los programas de Prevención y…
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) avanzan en el fortalecimiento de los programas de Prevención y Control de Infecciones (PCI) mediante la aplicación de una herramienta de evaluación que permitirá detectar fortalezas y áreas de oportunidad en las unidades médicas.
Como parte de estas acciones, la OPS realizó visitas a tres representaciones estatales del IMSS, entre ellas el Hospital de Pediatría “Dr. Silvestre Frenk Freund”, del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI. El objetivo fue evaluar los ocho componentes básicos del programa de PCI, con acompañamiento normativo de diversas coordinaciones del instituto, como Enfermería, Unidades de Segundo Nivel, Unidades Médicas de Alta Especialidad, Calidad de Insumos y Laboratorios Especializados, Vigilancia Epidemiológica, Gestión de Calidad y Seguridad del Paciente, y Educación en Salud.
Al inaugurar los trabajos, el titular de la Unidad de Planeación e Innovación en Salud, doctor Alejandro Vargas García, subrayó la importancia de evaluar los programas de prevención y control ante el crecimiento de las infecciones asociadas a la atención de la salud y el desafío que representan los microorganismos multirresistentes en el ámbito hospitalario.
Advirtió que la multirresistencia constituye un problema grave por las dificultades que implica para el tratamiento de las infecciones, por lo que insistió en la necesidad de reforzar las medidas preventivas y de control. Señaló que estas infecciones representan un desafío prioritario para la seguridad del paciente y la calidad de los servicios, ya que pueden complicar la recuperación, prolongar la estancia hospitalaria, incrementar el uso de antimicrobianos y favorecer la propagación de microorganismos resistentes.
Vargas García llamó a fortalecer los programas de PCI, no solo como una acción técnica o administrativa, sino como una medida esencial para proteger a los pacientes, sus familias y al personal de salud.
En tanto, el representante de la OPS, doctor Ángel Rodríguez Mondragón, asesor en Gestión Clínica de Riesgos Infecciosos, coincidió en que este diagnóstico situacional conjunto permitirá identificar vacíos, detectar oportunidades y establecer una hoja de ruta para fortalecer el Plan de Acción, con base en los ocho componentes definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Rodríguez Mondragón destacó la relevancia del ejercicio ante el impacto global de estas infecciones. Mencionó que estudios internacionales estiman que 10 por ciento de los pacientes hospitalizados presenta una infección asociada a la atención de la salud. Además, anualmente se registran entre 1.7 y 3.5 millones de casos, con un rango de 50 mil a 100 mil defunciones.
Explicó que el problema no solo afecta a pacientes y trabajadores de la salud, sino que también genera costos significativos. En Estados Unidos, por ejemplo, los costos anuales se ubican entre 35 mil y 45 mil millones de dólares.
Rodríguez Mondragón reconoció el trabajo del IMSS y la participación de sus distintas direcciones en el diagnóstico, lo que permitirá conocer la situación real del Programa de Prevención y Control de Infecciones.
Por su parte, la directora de la Asociación Latinoamericana de Control de Infecciones (ASLACI), doctora Roxana Trejo González, subrayó que este ejercicio permitirá conocer de manera objetiva la situación actual, reconocer avances e identificar brechas que requieren atención. Consideró que el proceso es un punto de partida para transformar procesos, fortalecer capacidades y generar mejores condiciones para profesionales de la salud y pacientes, además de contribuir a sistemas de salud más seguros.
Trejo González precisó que, por sus dimensiones y cobertura, el IMSS tiene la posibilidad de que los aprendizajes derivados de este proyecto trasciendan a la propia institución y se conviertan en un referente para México y Latinoamérica.
“Detrás de cada indicador, de cada proceso y de cada oportunidad de mejora, hay algo que nunca debemos perder de vista. Siempre hay un paciente, una familia, un profesional de la salud que confía en nosotros”, expresó.
