VILLA DE REYES, EN SLP, ENTRE DISCURSOS Y CARENCIAS CON ISMAEL HERNÁNDEZ
En Villa de Reyes, el discurso oficial sobre avances en infraestructura contrasta cada vez más con la inconformidad ciudadana. Vecinos de la cabecera municipal han comenzado a alzar la voz por los...
En Villa de Reyes, el discurso oficial sobre avances en infraestructura contrasta cada vez más con la inconformidad ciudadana. Vecinos de la cabecera municipal han comenzado a alzar la voz por los constantes retrasos en obras y, sobre todo, por el persistente desabasto de agua potable, un problema que impacta directamente en la vida diaria.
Las críticas no se centran únicamente en la tardanza, sino en la falta de resultados visibles. Habitantes señalan que, pese a los anuncios de modernización y mejoras, las calles siguen en proceso y el suministro de agua continúa siendo irregular, lo que ha generado desconfianza hacia la capacidad del gobierno municipal para resolver lo urgente.
Aunque el alcalde Ismael Nicolás Hernández Martínez ha defendido su gestión argumentando que los proyectos están diseñados para durar y que los retrasos responden a procesos técnicos, la explicación no ha logrado calmar el descontento. Para muchos ciudadanos, los plazos extendidos y las justificaciones administrativas no compensan la falta de soluciones inmediatas.
En el caso del agua, la dependencia de trámites ante otras instancias ha sido señalada como una de las causas del retraso, pero la población percibe que estos obstáculos evidencian una deficiente planeación. Las constantes promesas del edil enfrentan al escepticismo de quienes han esperado durante meses.
Así, mientras el gobierno municipal insiste en que trabaja con visión a largo plazo, en las calles crece la sensación de abandono. Para los habitantes, el problema no es el futuro prometido, sino el presente que sigue sin resolverse.
Por: Cristopher Galván.
