Ingeniero mexicano de la NASA, Miguel Castillo Villarreal, es reconocido por el Gobierno del Estado por su rol en Artemis II
El Gobierno del Estado reconoció al ingeniero juarense Miguel Ángel Castillo Villarreal, gerente de Ingeniería en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, por su…
El Gobierno del Estado otorgó un reconocimiento al ingeniero juarense Miguel Ángel Castillo Villarreal, gerente de Ingeniería en el Centro Espacial Kennedy de la NASA, por su participación en la misión Artemis II y por su trayectoria en proyectos de exploración espacial. El acto fue encabezado por Carlos Ortiz Villegas, representante de la Oficina de Gubernatura en Ciudad Juárez.
Ortiz Villegas destacó que el logro de Castillo Villarreal representa un motivo de orgullo para la frontera. Subrayó que el ingeniero inició su formación académica en Ciudad Juáaréz, desde educación básica hasta preparatoria, para luego continuar sus estudios profesionales en Estados Unidos. El funcionario estatal señaló que su historia es un ejemplo del potencial que existe en los jóvenes juarenses para alcanzar posiciones en agencias internacionales de primer nivel.
Durante el reconocimiento, Miguel Castillo compartió que una de sus principales motivaciones es inspirar a las nuevas generaciones a interesarse en la ciencia y la tecnología. El ingeniero atribuyó parte de su éxito a la formación recibida en la entidad, la cual, según afirmó, le brindó herramientas que fortalecieron su creatividad, disciplina y capacidad para integrarse a equipos de trabajo de alto nivel a escala internacional.
Respecto a sus funciones específicas en la NASA, Castillo Villarreal explicó que su responsabilidad radica en coordinar la integración de los distintos componentes del cohete Space Launch System (SLS) en diversas instalaciones del Centro Espacial Kennedy. Este trabajo es crucial para asegurar la correcta operación y sinergia entre todos los sistemas involucrados en las misiones.
El ingeniero también se refirió a los objetivos futuros del programa Artemis. Mencionó que entre los planes se contempla la construcción de una estación espacial en órbita lunar (Gateway) y el eventual establecimiento de una base en el polo sur de la Luna. En esa región se ha detectado la presencia de hielo, un recurso que podría ser utilizado para generar combustible y así facilitar misiones de mayor alcance, incluyendo viajes tripulados a Marte.
