Guanajuato reconoce labor de más de 10 mil educadores de preescolar en su día
Guanajuato, Gto., 22 de abril de 2026.– En cada aula de preescolar comienza una historia que puede cambiar el rumbo de una vida. Entre colores, juegos y primer…
En el marco del Día de la Educadora y el Educador, el estado de Guanajuato destaca la labor fundamental que realizan más de diez mil docentes en la etapa inicial del sistema educativo. Su trabajo, que trasciende la enseñanza académica para incluir formación integral, cuidado e inspiración, sienta las bases del desarrollo de miles de niñas y niños.
La dimensión de esta tarea se refleja en cifras oficiales para el ciclo escolar 2025-2026. El estado cuenta con 4,212 escuelas de preescolar con matrícula activa, atendidas por un total de 10,371 docentes. De este personal educativo, 10,161 son mujeres y 210 son hombres, evidenciando una marcada predominancia femenina en el nivel.
En cuanto a la preparación profesional del sector, los datos indican que 321 docentes han concluido sus estudios de normal preescolar, mientras que 4 registran una formación incompleta. Estas cifras reflejan los esfuerzos por fortalecer la profesionalización en la educación inicial.
Detrás de las estadísticas existen historias individuales que ejemplifican la vocación docente. En la comunidad de El Saucillo, Cuerámaro, el maestro Marco Antonio Carrillo Trigueros se desempeña al frente del preescolar Gregorio Torres Quintero. En cuatro años, ha logrado incrementar la matrícula y fortalecer la confianza de la comunidad en la institución.
En Abasolo, la maestra Bibiana Borja Romero, con más de una década de servicio en el Jardín de Niños Ignacio Zaragoza, basa su práctica educativa en la paciencia, el afecto y la confianza. Su enfoque pedagógico prioriza el juego como herramienta natural para el aprendizaje significativo.
Desde León, educadoras con amplia trayectoria comparten su perspectiva. Marisol Sánchez García, con 26 años de servicio en el Jardín de Niños Centenario de la Constitución de 1917, define la educación preescolar como "la base del desarrollo" donde los niños "aprenden a socializar, a adquirir hábitos, a ubicarse en su entorno".
Otra educadora identificada como Abril, con diez años de experiencia, describe su labor como un proceso mutuo de transformación: "Me gusta sembrar en los pequeños la curiosidad por conocer su mundo. Son como una semilla que debemos cuidar para que florezca".
La labor reconocida este día va más allá de la enseñanza de contenidos básicos. Los educadores construyen confianza, despiertan curiosidad intelectual, fortalecen valores sociales y abren caminos para el desarrollo integral. Su trabajo en las aulas representa el origen formal de los aprendizajes y una posibilidad concreta de impactar el futuro desde los primeros años escolares.
