Adultos mayores con pensión del IMSS o ISSSTE pueden acceder a tres programas federales adicionales
Adultos mayores que reciban la pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores de…
Los adultos mayores que reciben una pensión del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) no quedan excluidos de ser beneficiarios de al menos tres programas impulsados por el Gobierno Federal. Uno de ellos es la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que otorga un apoyo económico bimestral superior a los 6 mil pesos.
Entre los programas disponibles para los pensionados del IMSS o ISSSTE se encuentran la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, la Pensión para Personas con Discapacidad y el programa Salud Casa por Casa. Cada uno tiene requisitos específicos que deben cumplirse para acceder a los beneficios.
La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores está dirigida a personas de 65 años o más. Los interesados deben presentar la documentación requerida por las autoridades para formalizar su registro. Los pagos se realizan de acuerdo con el calendario oficial establecido por el Gobierno Federal.
La Pensión para Personas con Discapacidad es otro programa que puede representar un ingreso extra para los jubilados del IMSS y del ISSSTE. Este apoyo se entrega a personas con discapacidad permanente, con un límite de edad de 64 años, ya que a partir de los 65 años los beneficiarios comienzan a recibir la Pensión para Personas Adultas Mayores.
A diferencia de los dos programas anteriores, Salud Casa por Casa no ofrece apoyos económicos. Este programa se enfoca en visitas domiciliarias realizadas por personal de salud, quienes hacen una revisión y dan seguimiento al estado de salud de los beneficiarios, independientemente de si son derechohabientes del IMSS, ISSSTE u otro sistema de seguridad social. Está dirigido a adultos mayores de 65 años en adelante y a personas con discapacidad que ya reciben las pensiones de los Programas para el Bienestar.
