IPICYT cumple dos décadas como referente científico con tres laboratorios nacionales en SLP
El Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT) se ha consolidado como uno de los principales motores de innovación en el centro del país, gracias al funcionamiento continuo...
El Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT) se ha consolidado como uno de los principales motores de innovación en el centro del país, gracias al funcionamiento continuo de tres Laboratorios Nacionales que lo distinguen dentro del sistema de centros públicos de investigación adscritos a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHIT).
El director general del instituto, el Dr. Luis Salazar Olivo, subrayó que esta infraestructura científica ha sido determinante para posicionar al IPICYT como un referente en áreas estratégicas como la inteligencia artificial, la biomedicina y la nanotecnología, sectores que hoy sostienen parte de la competitividad tecnológica del país.
Estos laboratorios nacieron en 2006 a partir de una convocatoria del entonces Conacyt, en la que las tres propuestas del IPICYT fueron aprobadas por su viabilidad técnica y capacidad instalada. A dos décadas de su creación, continúan operando y evolucionando con equipamiento de alta especialización.
El LINAN (Laboratorio Nacional de Investigaciones en Nanociencias) se ha consolidado como un espacio clave para la caracterización de materiales a nivel molecular, además de colaborar con sectores como el automotriz y manufacturero en el análisis de componentes metalmecánicos.
Por su parte, el LANBAMA (Laboratorio Nacional de Biotecnología Agrícola, Médica y Ambiental) ha tenido un papel relevante en temas de bioseguridad y salud pública, destacando su participación en el diagnóstico molecular durante la pandemia de COVID-19, cuando fue uno de los primeros centros autorizados para dichas pruebas.
En tanto, el Centro Nacional de Supercómputo (CNS) se ha convertido en un eje de procesamiento de datos para la academia y el sector público, además de impulsar la formación de especialistas mediante diplomados y la Maestría en Inteligencia Artificial, vinculada directamente con la demanda de la industria 4.0.
El Dr. Salazar Olivo señaló que, más allá de la infraestructura, el valor más importante de estos laboratorios radica en la formación de capital humano altamente especializado, al servir como soporte para tesis, investigación y proyectos académicos de estudiantes del propio IPICYT y de diversas universidades del país.
No obstante, advirtió que el reto para mantener este nivel de operación es significativo, debido al desgaste tecnológico acelerado de equipos de supercómputo y laboratorios biomédicos, así como la necesidad de fortalecer el relevo generacional mediante la incorporación de nuevas plazas para investigadores.
Finalmente, el director general destacó que la continuidad de estos tres laboratorios durante dos décadas demuestra la viabilidad de la descentralización científica en México y su impacto directo en la generación de conocimiento con aplicación social y tecnológica.
