Familia mexicana en Mineápolis lleva dos meses confinada por temor a redadas migratorias
Ana, Carlos y su hijo Luis llevan encerrados en su casa de Mineápolis en Estados Unidos (EE.UU.) dos meses, desde que agentes federales comenzaran las redadas…
Una familia de origen mexicano residente en Mineápolis, Estados Unidos, permanece confinada en su vivienda desde hace dos meses debido al temor generado por las operaciones de control migratorio ordenadas por la administración federal. Los miembros de la familia, identificados con seudónimos como Ana (47 años), Carlos (43 años) y su hijo Luis (15 años), mantienen las cortinas cerradas y han reforzado la puerta con una barra metálica.
La familia llegó a Mineápolis hace más de una década. Aunque los padres cuentan con permisos de trabajo, estos documentos no los protegen actualmente contra arrestos o procesos de deportación. La situación ha afectado severamente su vida cotidiana y su situación económica. Desde diciembre no han tenido ingresos, ya que Carlos, quien se dedica a la instalación de encimeras de granito, y Ana, que realiza trabajos ocasionales como cocinera o cajera, han dejado de trabajar por miedo. Para pagar el alquiler de enero de 2,200 dólares tuvieron que pedir prestados 1,500 dólares a un amigo.
Luis asiste a clases desde casa y pasa hasta cinco horas diarias jugando videojuegos para distraerse. Sus hermanos son ciudadanos estadounidenses por nacimiento, pero la familia mantiene un protocolo estricto: deben enviar un mensaje antes de llegar a casa para que les abran la puerta. Ana expresó preocupación porque sus hijos ciudadanos puedan ser detenidos "solo por el color de su piel".
Carlos señaló un cambio radical entre el primer y segundo mandato del presidente Donald Trump respecto a las operaciones migratorias. Mencionó que entre 2017 y 2021 las redadas estaban más focalizadas y no sentían la necesidad de encerrarse. La Operación Metro Surge se desarrolla actualmente en Mineápolis, ciudad que ha sido escenario de protestas tras el fallecimiento de dos manifestantes en un incidente con agentes del Servicio de Control Migratorio (ICE).
La familia ha invertido aproximadamente 11,000 dólares en trámites legales durante casi tres años. Carlos cuestiona la validez del permiso de trabajo: "Te dan un papel para trabajar, pero no sirve para estar legalmente en este país". Ante la incertidumbre sobre cuánto durará esta situación —Trump tiene tres años más en el cargo— Ana contempla la posibilidad de regresar a México, aunque afirma que "lo único que me detiene aquí son los sueños de mis hijos".
