India propone penas de hasta 10 años de prisión y multas millonarias por filtración de exámenes tras protestas
El gobierno de India contempla aumentar las penas de cárcel y multas por la filtración de exámenes, después de múltiples protestas y suicidios por la prueba de…
El gobierno de India presentó este martes en el parlamento una reforma para aumentar las sanciones por la filtración de exámenes, en respuesta a las protestas estudiantiles y los suicidios vinculados al escándalo del examen nacional de ingreso a la licenciatura de medicina.
La iniciativa establece una pena máxima de hasta 10 años de prisión para quienes participen en la filtración de pruebas académicas. Además, las multas podrían superar el millón de dólares, a través de procesos judiciales agilizados, según informó la agencia AFP.
El ministro de Ciencia y Tecnología, Jitendra Singh, declaró ante la Cámara Baja que la reforma reafirma "el profundo compromiso de este gobierno de proteger el bienestar de los estudiantes y los jóvenes de este país". Agregó que buscan una legislación más estricta y acelerar la justicia "para que la credibilidad de todos los exámenes se vea reforzada y restaurada".
El origen de la crisis se remonta a mayo pasado, cuando se filtró el examen conocido como NEET-UG 2026, aplicado el 3 de mayo. La policía de Rajasthan encontró un cuaderno de preparación que coincidía con la prueba real. Las investigaciones revelaron que preguntas equivalentes a casi 600 de los 720 puntos del examen coincidían con el material distribuido antes de la prueba.
La Oficina Central de Investigaciones (CBI) amplió las pesquisas a varios estados y detuvo a 13 personas, entre ellas maestros y un médico. Debido a la magnitud de la filtración, las autoridades anularon el examen y convocaron a uno nuevo, que se realizó el 21 de junio.
No es la primera vez que India enfrenta una crisis por filtración de exámenes de admisión. En 2024, se filtró el cuadernillo de una prueba luego de que un sujeto ingresó a un almacén y fotocopió los materiales en una escuela de Hazaribagh, en Jharkhand. En ese caso, la Suprema Corte rechazó la repetición del examen porque solo 155 alumnos resultaron beneficiados.
La repetición del examen este año impactó a más de 2 millones de aspirantes, lo que desencadenó protestas que duraron tres semanas y llevaron a la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan. Asimismo, se registraron más de diez suicidios presuntamente vinculados al estrés generado por el escándalo y la nueva prueba, considerada una de las más competitivas del país, según Reuters.
La AFP destacó que la presión social por triunfar ha propiciado que grupos criminales obtengan y vendan exámenes, tanto nacionales como regionales. Durante las manifestaciones, los aspirantes exigieron castigar a los responsables, reformar el sistema nacional de exámenes y mejorar la transparencia de la agencia encargada de aplicarlos.
Las protestas estudiantiles fueron impulsadas por el movimiento Partido Popular Cucaracha (CJP), lo que representó un desafío para el primer ministro, Narendra Modi. La manifestación del 20 de julio en Nueva Delhi fue reprimida por la policía india, y se reportó la detención de manifestantes menores de 18 años.
