Luz Jiménez, modelo de Rivera y Siqueiros, también fue traductora clave en el rescate de relatos en náhuatl, destaca la SEP
Fue inspiración para los murales “La maestra rural” de Diego Rivera; “Cortés y la Malinche” de José Clemente Orozco, y “La fuente de los cántaros” de José Marí…
La Secretaría de Educación Pública (SEP) recordó la vida y obra de Julia Jiménez González, conocida como Luz Jiménez, una mujer indígena que destacó como modelo de artistas del muralismo mexicano y como traductora y promotora de la lengua náhuatl. La semblanza fue presentada por la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, durante la sección "Mujeres en la historia" de la conferencia “La mañanera del pueblo”, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
De acuerdo con la funcionaria, detrás de cada figura representada en las obras del muralismo mexicano existe una historia, como la de Luz Jiménez, quien contribuyó a preservar la grandeza del país mediante el uso de lenguas originarias y la difusión de saberes ancestrales.
Sobre su trabajo como modelo, se indicó que existen dos versiones: que el pintor Fernando Leal la propuso para la Escuela de Pintura al Aire Libre de Chimalistac, o que ella misma acudió a la Academia de San Carlos para posar para diversos artistas. Luz Jiménez sirvió de inspiración para murales como “La maestra rural” de Diego Rivera, “Cortés y la Malinche” de José Clemente Orozco y “La fuente de los cántaros” de José María Hernández Urbina. También fue retratada por Jean Charlot, Fernando Leal, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y Pablo O'Higgins, convirtiéndose en una figura emblemática del arte posrevolucionario.
Hacia 1929, inició su colaboración con el lingüista estadounidense Benjamin Lee Whorf como conocedora del náhuatl, y posteriormente trabajó con antropólogos, lingüistas e historiadores interesados en la lengua y tradiciones nahuas. Participó en la recopilación de testimonios y textos que documentan la memoria colectiva de Milpa Alta.
Julia Jiménez González nació el 28 de enero de 1897 en Milpa Alta, Ciudad de México. Desde su infancia aprendió náhuatl y español, lo que forjó su vínculo con la cultura de su comunidad. El 15 de octubre de 1916, durante la Revolución Mexicana, su padre y sus tíos fueron asesinados por carrancistas en el atrio de la iglesia de Milpa Alta, por lo que Luz Jiménez se mudó con su madre y hermanas a Santa Anita Zacatlamanco, hoy en Iztacalco.
Falleció el 28 de enero de 1965, dejando un legado como símbolo de la mujer indígena en el arte y como transmisora de la tradición oral náhuatl. La subsecretaria Noemí Juárez destacó la observación del historiador Miguel León-Portilla, quien afirmó que "Luz Jiménez ha sido la persona que más ha contribuido con su palabra al rescate de relatos en náhuatl".
Finalmente, la SEP invitó a estudiantes y público a conocer las representaciones de Luz Jiménez en los frescos de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, exhibidos en el Museo Vivo del Muralismo, ubicado en la sede histórica de la Secretaría de Educación Pública, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
