Colectivo de búsqueda localiza cementerio clandestino con múltiples fosas en desierto de Puerto Peñasco, Sonora
Integrantes del colectivo Buscando a Jonás, de Puerto Peñasco, informaron el hallazgo de un panteón clandestino en una zona desértica del municipio, donde loca…
Un grupo de búsqueda ciudadana reportó el descubrimiento de un cementerio clandestino en una zona desértica del municipio de Puerto Peñasco, Sonora, durante una jornada realizada entre el 11 y el 13 de marzo de 2026. El hallazgo se produjo mientras el colectivo Buscando a Jonás procesaba un punto relacionado con la desaparición de Pedro Marcos León López, desaparecido desde el 22 de febrero de 2023.
Según el informe del colectivo, durante la exploración del área se localizaron inicialmente 16 fosas, aunque algunas no contenían restos humanos. En los alrededores se encontraron restos óseos dispersos, sumando un total preliminar de 22 osamentas identificadas durante la inspección. Las autoridades que acudieron al lugar tras el reporte registraron, en una primera valoración, 15 fosas y 19 restos óseos.
El colectivo señaló que las cifras podrían modificarse conforme avancen los trabajos periciales oficiales. Será el área de antropología forense la encargada de determinar con precisión el número exacto de individuos, así como el tiempo aproximado que llevan los restos en el lugar. Las primeras observaciones de los buscadores sugieren, por las condiciones del sitio y el estado de los materiales encontrados, que el cementerio clandestino podría tener entre dos y hasta 15 años de antigüedad.
Entre los elementos localizados durante la exploración se reportan cráneos, fémures, vértebras, prendas de vestir, cobijas, lonas, calzado y objetos personales dispersos. Destaca el hallazgo de un anillo de matrimonio, que junto con otras prendas podría convertirse en pieza clave para futuras identificaciones. El colectivo subrayó que toda hipótesis sobre la antigüedad del sitio y el número de víctimas deberá confirmarse mediante análisis científicos especializados.
El descubrimiento ocurrió cuando parte del grupo realizaba diligencias específicas relacionadas con la desaparición de León López, mientras otros integrantes se internaron más en el desierto y detectaron el lugar descrito como un panteón clandestino. Tras el hallazgo, se procedió a recorrer la zona y marcar los puntos para su posterior procesamiento por las autoridades correspondientes.
