Profeco evalúa la resistencia y calidad de bolsas de basura en el mercado mexicano
● En el estudio se analizaron 17 bolsas de basura, 16 de ellas a base de polietileno y una compostable Las bolsas de plástico para basura están fabricadas prin…
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó un estudio de calidad sobre bolsas de basura disponibles en el mercado, como parte de su labor orientadora para los consumidores. El análisis, incluido en la primera edición de 2026 de la Revista del Consumidor, se llevó a cabo en el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor. En él se examinaron 17 productos: 16 fabricados a base de polietileno reciclable y una compostable, elaborada a base de plantas. Las bolsas plásticas para residuos se producen principalmente con polietileno, un material conocido por su resistencia, flexibilidad y bajo costo. Cada vez es más común que los fabricantes incorporen plástico reciclado o aditivos que aceleran la descomposición para facilitar su reciclaje. Estas bolsas cumplen una función esencial en la higiene y gestión de desechos, ayudando a mantener limpios los entornos al evitar la dispersión de residuos y facilitando la separación entre orgánicos e inorgánicos. En la Ciudad de México, la norma ambiental NADF-024-AMBT-2013 establece la separación obligatoria de residuos urbanos. Esta normativa define dos tipos: separación primaria (orgánicos e inorgánicos) y primaria avanzada (clasificación más detallada). Además, especifica que el color de las bolsas debe coincidir con el tipo de residuo: verde para biodegradables (restos de alimentos, bioplásticos), gris para inorgánicos con potencial reciclable (papel, cartón, plástico), y naranja para inorgánicos con aprovechamiento limitado (papel sanitario usado). El estudio técnico realizado por Profeco incluyó múltiples verificaciones. Se comprobó el cumplimiento mínimo en etiquetado: nombre genérico del producto; nombre o razón social y domicilio fiscal del fabricante; así como leyendas precautorias obligatorias como 'Mantenga el producto fuera del alcance de niñas y niños'. También se revisó que las bolsas no presentaran defectos externos y que sus asas —fijas o deslizables— estuvieran bien colocadas y fueran funcionales. Adicionalmente, se constató que las dimensiones declaradas en los empaques fueran correctas. Se evaluaron propiedades físicas clave como resistencia al desgarre, ruptura y elongación; hermeticidad; además se tomaron mediciones en distintas áreas para verificar homogeneidad.
