La mesa perfecta para una cena elegante
Por Anaïs de Melo Preparar la mesa para la cena es mucho más que simplemente colocar los cubiertos y la cristalería sobre una superficie; es un arte que refleja hospitalidad, tradición y atención al...
Por Anaïs de Melo
Preparar la mesa para la cena es mucho más que simplemente colocar los cubiertos y la cristalería sobre una superficie; es un arte que refleja hospitalidad, tradición y atención al detalle. Ya sea que organices una cena formal o una reunión informal con amigos, saber cómo poner la mesa correctamente puede realzar la experiencia gastronómica tanto para ti como anfitrión, así como para tus invitados.
Para lograr un efecto impactante, es fundamental que cada elemento esté bien colocado. Para empezar, cada comensal necesita espacio suficiente para disfrutar de su comida. Las mesas grandes garantizan una mayor comodidad.
Preparar la mesa correctamente implica añadir los elementos por capas. El mantel individual, circular y de un color que contraste con el mantel, es un excelente punto de partida (también se puede usar un mantel individual sin un mantel abajo, si la mesa es perfecta, de muy buena calidad y muy bonita). A continuación, se colocan los platos, los más pequeños sobre los más grandes, para crear un efecto visual atractivo y práctico.
Profundicemos en los detalles de cómo preparar la mesa perfecta, desde la colocación de los cubiertos hasta la historia detrás de esta antigua tradición.
1: La base de los manteles o los individuales: Antes que nada, coloca un mantel o individuales limpios. Esta base no solo protege tu mesa, sino que también crea el ambiente perfecto para una experiencia gastronómica elegante. Elige un mantel que combine con tu vajilla para realzar la estética general de la mesa.
2: Platos, cuencos y servilletas: Comienza colocando el plato principal en el centro de cada puesto, seguido de los platos o “bowls” adicionales que se usarán durante la comida o cena, como platos de ensalada o cuencos para sopa. Coloca la servilleta a la izquierda del plato, doblada cuidadosamente o colocada en un servilletero decorativo y elegante.
3: La disposición de los cubiertos tiene que ser de manera correcta: Los cubiertos son fundamentales para una mesa formal. Coloca los tenedores a la izquierda del plato, con el tenedor de ensalada en el exterior y el tenedor de mesa más cerca del plato. A la derecha del plato, coloca el cuchillo más cerca del plato con la hoja hacia adentro, seguido de la cuchara sopera (si es necesario) y por último, la cuchara o el tenedor de postre, del café y/o té. Si se sirven mariscos, incluye un tenedor para mariscos a la derecha de los demás tenedores.
4: La cristalería es un brindis por la elegancia: Coloca el vaso de agua justo encima del cuchillo, y las copas de vino a la derecha y ligeramente por encima del vaso de agua. Si se sirven varios tipos de vino, dispone las copas en el orden en que se usarán, de izquierda a derecha. Por ejemplo, las copas de vino blanco deben colocarse a la derecha del vaso de agua, seguidas de las copas de vino tinto.
5: Los toques finales de la decoración realza el ambiente de tu mesa: Con elementos decorativos cuidadosamente seleccionados, como centros de mesa florales, velas o marcadores de sitio decorativos. Estos detalles aportan calidez y encanto a tu mesa, haciendo que tus invitados se sientan bienvenidos y apreciados.
Para garantizar un efecto espectacular, cada puesto en la mesa debe estar puesto exactamente igual. Esto sin duda causará una excelente impresión.
Cabe mencionar que, en una mesa formal y perfecta, la taza y el platillo de té o café se colocan a la derecha del plato, encima de
los cuchillos y las cucharas.
Colocación: La taza y el platillo deben colocarse
aproximadamente a 2,5 cm (1 pulgada) del cubierto más externo (generalmente la cuchara sopera o el cuchillo).
Posición del asa: El asa de la taza debe apuntar hacia la derecha (a menudo descrita como la posición de las 4 en punto) para facilitar el acceso.
Espacio: El borde superior del platillo debe estar alineado con el borde superior del plato llano o del tazón de sopa.
Alternativa (después de la cena): En muchas ocasiones formales, la taza y el platillo se traen más tarde con el postre, en lugar de estar en la mesa desde el principio.
Si se usa un plato de pan y mantequilla, este se coloca en la parte superior izquierda, mientras que la taza y el platillo siempre permanecen a la derecha con las demás bebidas.
Historia y datos interesantes: La tradición de poner la mesa se remonta a siglos atrás y varía según las culturas. En la Edad Media, los banquetes elaborados solían servirse en largas mesas comunitarias con una variedad de platos y utensilios. El concepto de la disposición individual de los cubiertos se popularizó durante el Renacimiento, a medida que la etiqueta en la mesa evolucionó para reflejar el estatus social y el refinamiento. En las cenas formales, la colocación de los cubiertos y la cristalería sigue un protocolo estandarizado para garantizar la uniformidad y la elegancia.
La práctica de usar utensilios específicos para cada plato se originó en Europa y estuvo influenciada por las costumbres culinarias francesas, que enfatizaban la precisión y la sofisticación. Hoy en día, si bien la puesta formal de la mesa sigue siendo común en ocasiones especiales y eventos formales, muchas personas optan por arreglos de mesa más informales y eclécticos que reflejan su estilo y preferencias personales. En conclusión, poner la mesa perfecta es un arte que combina tradición, elegancia y hospitalidad. Si prestas atención a los detalles y sigues las pautas mencionadas, podrás crear una experiencia gastronómica memorable y placentera tanto para ti como para tus invitados. Así que, la próxima vez que se reúnan alrededor de la mesa, tómate un momento para apreciar la belleza y el significado de una mesa bien puesta. ¡Brindemos por la buena compañía y la excelente comida!
¿Cuál es tu lujo preferido? Me puedes escribir a anaisdemelo@columnist.com y comentarme que lujo quisieras ver en esta columna.

