Tortillas de tortillería vs. supermercado: diferencias nutricionales y de precio según PROFECO
La tortilla ha sido consumida desde hace más de 2 mil 500 años y es un alimento básico para la alimentación de la población, según la Secretaría de Agricultura…
La tortilla, alimento básico en México con más de 2,500 años de historia, presenta diferencias sustanciales según su lugar de origen. Un análisis de la Revista del Consumidor de noviembre 2025, publicado por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), establece las distinciones entre las tortillas de tortillería y las de supermercado, evaluando sus beneficios para la salud y conveniencia para los consumidores.
La principal diferencia radica en su elaboración. Según la publicación, las tortillas de tortillería se fabrican con maíz nixtamalizado, mientras que las de supermercado generalmente se producen a base de harina de maíz. La nixtamalización, proceso prehispánico que perdura hasta la fecha, consiste en hervir el maíz en una solución alcalina de agua con cal alimenticia (hidróxido de calcio). Este método, según la investigadora María del Carmen Valderrama Bravo de la FES Cuautitlán (UNAM), ofrece múltiples beneficios nutricionales.
Entre las ventajas documentadas en 2022 por la Gaceta UNAM, la nixtamalización suaviza los granos, afloja las cáscaras y permite que estos hidraten y absorban calcio y potasio, incrementando la biodisponibilidad de aminoácidos. Además, convierte al maíz en fuente de calcio, hierro y fósforo, aumenta el almidón resistente que ayuda a la digestión y proporciona propiedades antioxidantes que contribuyen a prevenir enfermedades crónico-degenerativas.
En cuanto al precio, los datos de PROFECO revelan una marcada diferencia. El precio promedio nacional del kilo de tortillas de tortillería es de $24.27 MXN, mientras que el mismo producto en tiendas de autoservicio tiene un promedio de $13.96 MXN. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó esta disparidad señalando que los procesos son distintos: las tortillerías generalmente utilizan el proceso completo de nixtamalización, mientras que muchas tortillas de supermercado se elaboran directamente con harina.
Independientemente del origen, la Revista del Consumidor destaca que el consumo de tortilla de maíz aporta beneficios generales como ser fuente importante de calcio para huesos y dientes, aportar vitamina B3 (niacina) que previene la pelagra, contener fibra que favorece la digestión y generar saciedad con bajo aporte graso. Según PROFECO, el consumo anual por habitante es de 65.8 kg y el 83.5% de los hogares mexicanos destinan parte de su gasto a este alimento.
Para su conservación, PROFECO recomienda separar las tortillas una por una cuando estén calientes, dejarlas enfriar antes de refrigerar, envolverlas en servilleta de tela dentro de un recipiente cerrado y aprovecharlas en otros platillos como chilaquiles si se endurecen. Se deben desechar si presentan olores agrios o rancios, manchas verdes, rosas, rojas o grises, o textura pegajosa.
